Escucha este artículoNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 26 jun 2026 - 07:26Agarra la guitarra igual que una madre coge a su bebé recién nacido, como si le diera miedo que alguien la secuestrara o la dañara en un descuido. Vicente Amigo (Sevilla, 1967) es un hombre pegado a ella, un artista en perfecta simbiosis con un instrumento del que saca pasión, rabia, dolor, felicidad, alma, vida, desengaño... lo bueno y lo malo del ser humano. Mientras hablamos, todos esos sentimientos están allí, saliendo entre sus manos, y así ha sido durante cuarenta años. Habla y rasga al mismo tiempo, en un único lenguaje que aprendió cuando le regalaron la primera guitarra de su vida, con apenas 6 años. Para festejar cuatro décadas de escenarios y de cuerdas, Amigo ha iniciado en Córdoba (su ciudad adoptiva) una gira que le llevará por todo el país, incluso, hará parada en Venecia. Estará con sus músicos de siempre en Zaragoza el 7 de octubre, el 17 de noviembre, en Madrid y el 5 de diciembre en Vigo, aunque el calendario es amplio y generoso, como su repertorio. Deudor de los grandes del flamenco, Vicente Amigo solo quiere que su música fluya. Igual que circula la sangre que mueve el corazón de la gente.40 años pegado a una guitarra. ¿Qué quiere demostrarle al público y a sí mismo con esta gira?Lo que yo quiero demostrarle al público es que estoy vivo. Que estoy vivo y que mi música está viva. Más que demostrarles, no me gusta a mí esa palabra -demostrar-, lo que quiero es mostrar. A mí me gusta más mostrar desde el respeto y la la humildad, mostrarle cómo estoy en este momento y mostrar mi agradecimiento por estos cuarenta años. Los espectadores son los que me han permitido hacer este camino.¿Cómo se le ha pasado el tiempo de rápido del 1 al 10? Los que cumpliré próximamente son 60, soy superjoven (risas). Sobre cómo se me ha pasado de rápido el tiempo, a toro pasado te diré que le pongo un 10. Pero cuando está por pasar... no hacemos ese cálculo. Cuando está por pasar, se hace muy largo.Tengo unas 15 guitarras, pero solo toco seis o siete. Una guitarra es para tocarla no para tenerla en un mueble guardadaAcaricia su guitarra como si fuera un hijo. ¿Cuántas tiene en su haber?Puedo tener a lo mejor 15 por ahí, pero no las toco todas. Tocar, tocar, unas seis o siete. Yo no quiero tener tantas guitarras, la verdad, porque me parece que una guitarra es para tocarla, no para tenerla en un mueble guardada. Es como faltarle respeto al guitarrero y a la guitarra en sí.No concibo mi vida sin la guitarra, es como una parte de mi cuerpo. Nos olvidamos de que es un cacho de palo con cuerdasAdemás de tocarla en el plano artístico, ¿es de los que la coge cuando está estresado, enfadado, feliz, agobiado...?La guitarra es mi vida, no concibo la vida sin la guitarra, es un camino muy largo ya con ella. Es como una parte de mi cuerpo, aunque no lo sea. Ojalá que fuera parte de mi cuerpo, de lo que se trata es intentar que el instrumento sea una prolongación de tu cuerpo y de tu alma, pero claro, nos olvidamos de que es un cacho de palo con cuerdas que está fuera de uno. Tienes que hacerte a él y él hacerse a ti. Eso es una relación de tiempo y es muy bonito, pero se convierte en una búsqueda de cómo vamos cambiando como personas. Así va cambiando también nuestro cuerpo. Y tenemos que ir adaptándonos al instrumento.Según le escucho me da la impresión de que habla de amor y no de un instrumento musical.(Risas) Bueno... Por supuesto que un músico da la vida por su instrumento, por su música. Eso es la muestra de amor más grande que hay.Mi hijo mayor compone muy bonito, rap, trap... El pequeño canta en 'yanquee'. Mariah Carey le dijo que lo hacía muy bienHablando de amor, usted tiene dos hijos que no han seguido sus pasos con el flamenco, Vicente y Marcos.Los dos tienen condiciones para la música. Uno de ellos ha estudiado producción musical y el otro está estudiando artes escénicas. El mayor, Vicente, compone muy bonito, compone cosas que no son flamenco, pero muy interesante. Y Marcos canta prácticamente desde que nació. Porque yo recuerdo mañanas de que la madre lo llevaba al colegio y a lo mejor llegaba yo a las tres de la mañana a casa de un viaje o lo que sea y me despertaba su canto. Yo, que tengo el sueño muy ligero, al despertarme decía, "Jo, ya me ha despertado", pero luego me decía: "Es que no hay cosa más bonita que te despierte un niño cuando se va a ir para el colegio cantando". Eso sí, canta en yankee. Canta en americano, porque estudió en un colegio británico. Y le ha dado por cantar góspel, soul... Estuvo con Mariah Carey y ella le dijo que cantaba muy bonito, muy bien. Él estaba emocionadísimo. Mi Vicente se mueve en otra onda que son estas músicas de ahora, el rap, el trap, que yo no entiendo mucho. Pero él sí las entiende.'Cuando murió mi hijo, a Vicente Amigo le debo estar aquí. Me convenció e hicimos aquel disco'. No sé si recuerda por medio de esta frase sacada de otra entrevista de quién hablamos, alguien que se define como verdadero amigo suyo. ¿Es posible tener muchas personas cercanas en este mundo?Hablas de José Mercé. A José le pasó esa desgracia y yo estaba ahí, pero porque yo siempre creí en Mercé cuando coincidíamos en los festivales por ahí por Europa de flamenco. Siempre pensé que José era un tío que tenía que llegar donde ha llegado, vamos. Me siento muy orgulloso de haber podido compartir ese trabajo, Del amanecer, con él porque no estaba yo equivocado. También tuve un feeling genial con el maestro Enrique Morente, al que algunas veces yo me iba a ver de Córdoba a Granada para irnos a cenar, a tomar algo y a echar una noche juntos. También tuve un feeling muy grande, aunque muy cortito, con Camarón. No pudimos profundizar porque yo era muy joven. Y es algo que se me quedó ahí, ¿sabes? Pero imagínate, Camarón para mí ha sido la inspiración más grande.Hace años me pasaron un casette de Rosalía, era una niña y pensé que cantaba muy bien, como la Niña de los Peines¿Y qué le queda por hacer a quien ha alternado con tantos genios?No sé si tocar, pero componer algo juntos y grabar algo juntos, con Rosalía. Mira, te cuento, a mí me llegó una maqueta de Rosalía antes de ser la Rosalía que conocemos hoy. Me llegó a través de Carmen, la mujer de Tino di Geraldo, el batería y percusionista, un músico que es un fenómeno. Y yo me acuerdo que entonces lo que me dio Carmen era una cinta de cassette, o sea, te estoy hablando de hace mucho tiempo. "Mira, hay una chica que se llama Rosalía que la tienes que escuchar", me dijo ella. Y al escucharla, me encantó. Digo, qué maravilla, parece que te transporta de época, y es porque ella cantaba cosas como de la Niña de los Peines. ¡Qué gracia! Y entonces yo, en aquel entonces estaba haciendo el disco de Mercé del que hablábamos antes, Ella era una niña, claro. Yo estaba intentando hacer ese disco con Mercé, que era flamenco, pero más tirando para adelante, de nuestra época. De hecho, ese disco de Mercé como que cambió un poco el concepto de las grabaciones, igual que Remedios Amaya.Es decir, ¿que Rosalía le parecía más 'antigua' que ustedes mismos?El caso es que yo estaba en esa onda y cuando me mandó la maqueta, me dije que me encantaba. Digo, pero es muy antiguo, yo no me veía en ese momento, estaba haciendo otras cosas. Total que lo que yo no sabía es que esa niña era tan versátil. No la conocía. Si nos llegamos a conocer entonces... Luego le dije a Carmen "te acuerdas cuando me mandaste esto de Rosalía?". Hay que ver qué cosas.... Y ahora la veo, ahora que he visto las cosas que hace y que es la que se compone, hace unas cosas... que me digo, pues mira, una cosa bonita sería componer a medias con Rosalía. Igual que, por ejemplo, hice con Pablo Alborán, nos sentamos a a componer un juntos y eso para mí es gratificante y es bonito, es una forma de que los músicos se conozcan. Pero para eso tiene que haber también una energía que te invite. Es como todo, tiene que haber en las cosas una fuerza, porque vamos a hacer esto que va a vender... no, no, no. Yo nunca he trabajado meramente por dinero. Nunca. De hecho, he dejado muchas cosas de hacer.A todos mis discos los respeto por igual. Son un reflejo de tus momentosDe todos sus discos, en torno a la veintena que ha sacado, ¿tiene algún favorito?Los quiero y respeto a todos igual, más que nada es que el disco es un reflejo de tu momento y como respeto la vida de los demás, también respeto la mía. He tenido momentos duros y en esos momentos pues ha salido un tema que hablaba de eso o he tenido momentos de mucha energía. Como trabajo de producción, Ciudad de las Ideas es un disco muy trabajado. Andanzas del tiempo, también. El sonido en cada momento refleja quién soy; ahí no hay disfraz de ningún tipo. El otro día me sucedió que un periodista dijo que me había visto como edulcorado. Y pensé "qué rápio escriben. Qué rápido perciben una cosa que a ti te ha costado todo el oro del mundo y a lo mejor hasta el oído. Unos lo perciben como dulce y a lo mejor es lo más amargo del mundo".Nervioso no me pongo, pero la procesión va por dentro¿La gira es un 'remix' de todos esos sentimientos?Una semana antes de empezarla en Córdoba, no tenía muy claro todavía lo que iba a hacer. A mí me dijeron tú a tocar y me dije.. algo se me ocurrirá cuando empice. Normalmente, en mis conciertos siempre empiezo por mis principios, con mi Taranta.Y cuarenta años después ¿uno se pone todavía nervioso?Nervioso no, pero la procesión va por dentro. Como me dijo una vez Paco de Lucía, los nervios no se acaban. Paco fue el padrino de mi hijo y yo el de su hija Antonia, la pequeña. Conforme a los criterios deRosa BallarínPeriodista Cultural '20minutos'Rosa Ballarín Borruel es redactora de 20minutos desde 2023. Trabaja en la sección Estilos de vida, sobre cultura y entretenimiento. Su especialidad son los temas relacionados con libros y entrevistas con escritores.
Vicente Amigo cumple 40 años al pie de la guitarra: "Me gustaría componer algo con Rosalía, pero tiene que invitar la energía"
El artista ha inaugurado su gira de 40 aniversario en Córdoba, su ciudad adoptiva. Recorrerá toda España y viajará también a Italia.






