Javier Herrero |
Madrid (EFE).- Convertido en uno de los grandes guitarristas flamencos, Vicente Amigo sale de gira este jueves para conmemorar los 40 años de trayectoria que pronto cumplirá desde su primer premio en el Festival del Cante de las Minas de la Unión en 1988 siendo un joven al que, siendo sinceros, reconoce extrañar.
«En aquel momento tenía yo una energía quizás más positiva que ahora, porque con el pasar de los años se va contaminando de muchas cosas y al final esta es una lucha por reencontrarte con el niño que fuiste», reflexiona el sevillano en una charla con EFE, quien, con todo, hace un balance optimista y agradecido de su carrera.
En esa onda sincera, confiesa que ha habido momentos en los que ha perdido la ilusión. «En todos los trabajos hay algo con lo que apechugar y en mi caso está el tema del público, el de salir y tener que estar lo mejor posible, que no es lo mismo que estar componiendo en casa», dice.
«Yo la actuación la disfruto, pero cuando consigo con la mente estar donde quiero, porque es cuando realmente le das al público lo mejor de ti. Es cuando no te importa nada lo que esté sucediendo, porque has llegado a ese punto de seguridad, de poder echar a volar donde todo fluye y da igual si te equivocas», explica.







