Los londinenses cuentan con un nuevo refugio para combatir las altas temperaturas. En pleno episodio de calor, la capital británica estrena Sea Lanes Canary Wharf, su primera piscina flotante de agua natural, una instalación que ofrece un baño al aire libre en pleno corazón del distrito financiero.Ubicada en Canary Wharf, la piscina se ha convertido en uno de los principales reclamos durante la ola de calor que afecta al Reino Unido. Sus aguas se mantienen a una temperatura de unos 16 grados, proporcionando un alivio frente al intenso calor que vive estos días la ciudad.El espacio busca combinar deporte, bienestar y sostenibilidad en un entorno urbano dominado por rascacielos y oficinas. A diferencia de las piscinas convencionales, utiliza agua natural y ofrece una experiencia de baño al aire libre integrada en el paisaje del muelle.La apertura coincide con un verano marcado por temperaturas excepcionalmente elevadas en Londres, donde cada vez son más frecuentes los episodios de calor extremo asociados al cambio climático.Con esta iniciativa, la ciudad suma un nuevo espacio para el ocio y la actividad física, demostrando cómo los entornos urbanos pueden adaptarse para ofrecer alternativas refrescantes en los meses más calurosos.