Con cuatro años de retraso respecto a lo que fijan los estatutos de la formación, finalmente el PP de Catalunya afronta este fin de semana su congreso, que revalidará a Alejandro Fernández como líder. Los populares catalanes no hacían un cónclave desde noviembre de 2018, justamente cuando fue elegido el dirigente tarraconense. Las desavenencias entre la dirección estatal del PP y el líder catalán habían aplazado la convocatoria.PublicidadHasta el punto de que el dirigente autonómico se ha pasado casi cuatro años al volante de la dirección popular catalana sin haber renovado el carnet de líder del partido en un congreso autonómico. Este sábado 27 se producirá ese momento, ya que Alejandro Fernández es el único candidato certificado por la comisión organizadora, con 1.551 avales. La cita servirá, por tanto, para reforzarle como líder del partido en Catalunya. "Quiero animarte a presentarte a la reelección como presidente, si te sientes con fuerzas", le dijo el secretario general del PP a nivel estatal, Miguel Tellado, a Alejandro Fernández, durante la Junta directiva del PP de Catalunya donde se anunció el congreso. Fernández pidió un aplauso para Tellado por asistir a la junta y por "la atención dada al partido catalán". Con estas palabras, a finales de mayo, implícitamente se sellaba el entendimiento entre la dirección catalana y la estatal, después de años marcados por las diferencias entre Fernández y Feijóo. El golpe en el hombro final a la entente lo acabó de dar Daniel Sirera, el dirigente catalán de referencia de Feijóo, con un tuit donde mostraba su aval a la candidatura de Fernández. Alejandro Fernández marcó durante la junta del PP catalán dos objetivos: "construir una alternativa al nacionalismo y a la izquierda en Catalunya" y "construir desde Catalunya el cambio político en España". Este segundo elemento daba pie a un tercer objetivo, que podría explicar el entendimiento entre direcciones. Fernández remarcó que el congreso debe servir para hacer del partido "un instrumento perfectamente organizado para este cambio político en España". Un mensaje que se podría leer con el hecho de alinear discursos y estrategias políticas a nivel interno, con el fin de reforzar la figura de Feijóo, para lograr una eventual llegada a la Moncloa del PP. "Tenemos que dar, desde Catalunya, el empujón definitivo al cambio político en España", aseguraba Fernández. Una de las cosas interesantes de este congreso, pues, será ver si los populares catalanes varían posición sobre los posibles pactos con Junts. Fernández presentó en el anterior congreso estatal una enmienda en este sentido que provocó polémica. A solas, y sin el apoyo de Sirera u otros dirigentes catalanes, la enmienda pedía descartar cualquier pacto del PP con Junts y los partidos independentistas. Finalmente fue rechazada, ya que el PP comparte cuestiones económicas con el partido de Puigdemont en el Congreso de los Diputados.PublicidadLa renovación de nombresLos detalles serán importantes. La configuración del partido que resulte marcará los poderes y contrapesos internos de Alejandro Fernández en una dirección que siempre ha reclamado cierta autonomía respecto de la estatal.El actual portavoz en el Parlament, Juan Fernández, suena para ser el nuevo secretario general. Fue uno de los dirigentes que se opuso a la enmienda que presentó Alejandro Fernández para evitar los pactos con Junts y tiene buena conexión con la dirección estatal. Sin embargo, en el Parlament de Catalunya no ha causado problemas al líder del partido, quien siempre ha dirigido el marco ideológico y el discurso del partido a nivel autonómico. Los estatutos del partido orientan a eliminar la duplicidad de cargos, y la operación podría desencadenar que Lorena Roldán, exrepresentante de Ciudadanos y que sí es de la familia de Alejandro Fernández, asumiera la portavocía parlamentaria en sustitución de Juan Fernández. PublicidadPrecisamente, Roldán presentó pocos días atrás la nueva estrategia política del partido junto con el senador popular Juan Milián, que la coordinó. Milián también está bien considerado en Madrid y es cercano a Alejandro Fernández en la línea ideológica liberal. En cualquier caso, el partido parece que quiere evitar por encima de todo polémicas y salidas de tono para no desviar la atención mediática de la embestida hacia Sánchez, en una semana donde Feijóo endureció su discurso durante la exposición del presidente español a las explicaciones por los casos de corrupción. La transición de nombres en el PP catalán se prevé suave.Los puntos clave de la estrategia política: migración y seguridadJuan Milián fue el encargado de presentar públicamente la semana pasada la ponencia política del congreso orgánico. En materia migratoria, la estrategia de los populares ha asimilado algunas de las propuestas de la extrema derecha, en un momento de clara competición en Catalunya con la formación de Abascal. Los de Alejandro se encuentran codo a codo con Vox Catalunya en las encuestas al Parlament catalán, y no se descarta un sorpasso de la formación verde.En un momento de pactos autonómicos entre PP y Vox, el endurecimiento de las posiciones del PP catalán también se produce en materia de migración y seguridad y sigue la estela estatal. En Catalunya el partido defiende la expulsión de los migrantes sin papeles que delincan y se alerta sobre "la amenaza" del fundamentalismo islamista.El texto defiende "la ejecución inmediata y efectiva de cualquier extranjero en situación irregular que cometa un delito", una posición que recibió el guante de Cristian Escribano. El diputado del PP provocó recientemente una polémica en el Parlament cuando aseguró que, "quien venga a delinquir [a Catalunya] se puede ir en avión o nadando".Precisamente fue en una intervención donde criticaba "el uso fraudulento del padrón", uno de los otros temas que se intuyen en la ponencia política del PPC. El partido reivindica que el "control ordenado de los flujos migratorios" es una "exigencia básica para preservar la cohesión social y el buen funcionamiento de los servicios públicos", en una clara referencia al padrón como batalla política. En el texto político se apunta que "la inmigración irregular no se puede convertir en una vía alternativa de acceso a la residencia", aunque reivindica que "Catalunya ha sido siempre una tierra de acogida" y que "esta apertura la ha hecho más fuerte".PublicidadLos populares catalanes también apuntan a la necesidad de combatir "la amenaza" del fundamentalismo islamista, que subrayan que es una "ideología política totalitaria". Para los populares, Catalunya "no puede ignorar este fenómeno ni minimizar sus riesgos", dice la ponencia política, y en receta "firmeza y defensa de los valores constitucionales" contra el fundamentalismo islamista. En el ámbito de la seguridad, la ponencia política del PPC reivindica más presencia policial y colocar la lucha contra la multirreincidencia como una "prioridad". Remarca que "la lentitud de la justicia no puede seguir siendo la mejor aliada de la delincuencia" y las administraciones identifiquen y eliminen "puntos negros de delincuencia" que "degradan barrios enteros y generan una sensación de impunidad". En cuanto a la financiación, recoge la necesidad de alcanzar "lo antes posible" un "acuerdo multilateral" sobre financiación autonómica que garantice que las comunidades tienen los "recursos adecuados". En este caso, la posición ya la marcaron los barones autonómicos en bloque a inicios de junio, cuando se negaron a reunirse de forma bilateral con el actual ministro de Hacienda, Arcadi Espada, y se refirieron a que el espacio de deliberación debía ser el Consejo de Política Fiscal y Financiera. PublicidadPor último, el PPC también aboga por una " refundación democrática" de la Generalitat de Catalunya ya que consideran que "su función no consiste en imponer una determinada visión ideológica de Catalunya, sino en mejorar la vida de los ciudadanos mediante servicios públicos de calidad, una administración eficaz y políticas orientadas a resolver problemas reales". Una propuesta donde cuestiona que hay una "politización de organismos y empresas públicas" y que recuerda a la crítica que el partido hacía durante el proceso independentista, y que ahora parece que le da continuidad con el Gobierno de Salvador Illa.