El PP de Catalunya celebrará el 27 de junio su congreso con el objetivo de relanzar el proyecto ocho años después del último cónclave. Alejandro Fernández (Tarragona, 1976) opta a la reelección como presidente, superadas las tensiones con Alberto Núñez Feijóo, con la intención de fortalecer el partido y crecer como alternativa.El PP ha convocado su congreso y usted presenta candidatura para ser reelegido ¿Cuáles son los ejes del proyecto?Un congreso de partido se hace para dar un nuevo impulso al proyecto. La idea es ser alternativa al nacionalismo y al socialismo. Son las dos ideologías que han gobernado en los últimos 40 años, o en coalición o alternándose, y son las responsables de la decadencia de Catalunya. Ante el nacionalismo y la izquierda, lo mejor siempre ha sido la libertad. La cultura del esfuerzo, la seguridad jurídica, el respeto a la propiedad privada... Cuestiones que se han destruido y han provocado bajar en casi todos los índices de bienestar.El PP catalán reclama una voz propia en el conjunto del partido en las cuestiones que atañen a Catalunya, superar las tutelas de la dirección nacional. ¿Va a lograrlo?No me cabe ninguna duda. Así fue en las últimas elecciones autonómicas, protagonizando el crecimiento más grande en votos y escaños de los últimos diez años. Las discrepancias forman parte del pasado, y esto significa que trabajando conjuntamente las cosas funcionan.Afianzarse en Catalunya“Queremos ser alternativa al nacionalismo y al socialismo, las ideologías responsables de la decadencia de Catalunya”¿El congreso servirá para anclar esta nueva etapa?Nuestro objetivo es seguir creciendo para ser una fuerza central y decisiva en la política catalana. El congreso tiene que servir para profundizar y mejorar las cosas que hicimos bien y dejar en el cajón los errores históricos que hemos cometido y de los que ya hemos hablado mucho.El último congreso se celebró en el 2018, con un PP catalán débil, y el partido ha transitado sin una dirección colegiada fuerte.Hace no muchos años que el debate era si el PP de Catalunya desa­parecía. Se ha demostrado que no es así. El PP catalán tiene presente y futuro. Y es evidente que ahora nos queda la pata del partido. Conseguir una organización política que tenga una mayor capacidad de penetración territorial y sea capaz de llegar a más sitios. Esto, después de haber vivido unos años muy duros, no estaba siendo fácil. Estoy convencido de que este congreso va a ser un punto de inflexión muy positivo para el partido en esta dirección.¿Va a poder el PP superar los viejos pulsos entre familias y formar una dirección coral?Es posible, es necesario y va a ser así. De este congreso vamos a salir unidos, fuertes y con un proyecto ampliamente compartido.El cargo de secretario general, que ostenta Santi Rodríguez, es fundamental en el engranaje de un partido ¿Ve necesaria una renovación?Uno de los pocos privilegios que tengo es el de poder proponer al secretario general. En el congreso, cuando llegue el momento, haré una propuesta a mis compañero sobre el secretario general.El secretario general“Nombrarlo es de los pocos privilegios que tengo. En el congreso haré una propuesta a mis compañeros”¿Qué rumbo ideológico quiere marcar la ponencia política?La ponencia se tiene que redactar aún, pero para mí, como he dicho, es relevante que en Catalunya no haya gobernado nunca el centro derecha liberal europeo, el de los padres de Europa, que es la ideología que ha traído un mayor progreso. Y esto es una anomalía histórica y no creo que sea sano para Catalunya. Lo que necesitamos es un gobierno distinto, con una ideología distinta, sin olvidar nunca que Catalunya es plural y que los nacionalistas por el hecho de serlo no tengan más privilegios. Una Catalunya para todos, perfectamente bilingüe como es en la calle, también forma parte de nuestro ideario.La Catalunya de hoy es diferente a la del 2018. ¿Se puede traspasar la línea divisoria del eje nacional? Hay dirigentes en su partido que consideran que el espacio del “catalanismo moderado” se debería ocupar.El nacionalismo en Catalunya jamás falla en su cita con la ignominia, y normalmente hay una cierta tendencia al autoengaño con sus intenciones. Este autoengaño le ha costado a Catalunya, al resto de España, y también al PP, un precio muy alto. Yo prefiero no llevarme a engaño. Todos los partidos que se han presentado a las elecciones con estas claves (nacionalismo moderado), hablo de Lliures, PDECat...., han sacado cero escaños. Tenemos que mirar hacia el futuro.Una dirección fuerte“Necesitamos una organización con más capacidad de penetración territorial, de llegar a más sitios”Usted indica que el primer paso para influir en Catalunya es situarse sobre los 20 escaños.Aspiramos a tener la fuerza suficiente para suprimir el impuesto de sucesiones, cambiar la ley de Vivienda, proteger la propiedad privada... Asumo que a corto plazo no sea sencillo gobernar en Catalunya, pero sí tener la fuerza para cambiar drásticamente la agenda política.Alejandro Fernández, presidente del PP de Catalunya, esta semana en el Parlament.Andreu Esteban / PropiasEl Govern llega al ecuador de la legislatura con los primeros presupuestos aprobados, pero también con críticas por la gestión (Rodalies, educación, sanidad...). ¿Cómo enfocan esta segunda parte del mandato?.Lo enfocamos para ofrecer una alternativa a los ciudadanos. Tenemos claro lo que va a hacer Illa con sus socios, una mezcla de nacionalismo y extrema izquierda, y vamos a proponer todo lo contrario. Si suben los impuestos de manera confiscatoria, nosotros los suprimiremos o los bajaremos.Se vislumbra una posible gobierno PP-Vox en España. ¿Cómo pueda afectar en Catalunya teniendo en cuenta los postulados de Vox?¿Puede generar un frente de resistencia?Proyecto político“Catalunya va a ser muy importante para que Alberto Núñez Feijóo sea presidente del Gobierno”Bajar los impuestos, mejorar la educación, la política de vivienda... No creo que pueda haber una revolución si alguien propone estas cuestiones a los catalanes. Y, eso sí, respeto a la ley.Usted da importancia a librar también la batalla ideológica junto a la de la gestión. ¿Cómo debe plasmarse?Liberalismo, humanismo cristiano y pensamiento conservador, es lo mejor de la historia de Europa. Valores que tienen que ver con la cultura del esfuerzo, la libertad económica, la defensa de la familia. Estas batallas hay que darlas, porque a mí el wokismo no me gusta nada. Me parece que destruye, clasifica y ­enfrenta.El relanzamiento del proyecto del PP catalán también pretende ayudar a que Alberto Núñez Feijóo llegue a la Moncloa.El PP tiene un proyecto muy positivo para Catalunya, y sé que esto está a veces contaminado por cuestiones que nada tienen que ver con la gestión. Estos últimos años han sido muy malos para los catalanes y los protagonistas han sido los separatistas y el Partido Socialista; y lo mejor para los catalanes es pasar página. Catalunya necesita un cambio, como el resto de España, y la pulsión de cambio la vemos cada vez más fuerte. Catalunya va a ser muy importante para que Feijóo sea presidente.En el 2024, Feijóo puso en duda su continuidad. ¿Cómo se ha reconstruido su relación ?Esto ya coge dinámicas de cuore . Estoy muy contento de cómo ha ido todo.Periodista de Política. También ha escrito sobre feminismo e igualdad en Sociedad. Corresponsal política en Madrid durante ocho años. Autora del libro 'Què pensa Josep Piqué'. Licenciada en Filología (UB).