Mar�a S�nchez-Monge MadridActualizado Jueves,

junio

17:00La t�cnica de edici�n gen�tica CRISPR/Cas9 de segunda generaci�n, tambi�n conocida como edici�n de precisi�n o de bases o 'tijeras de corta y pega gen�ticas?, ha abierto la puerta a la investigaci�n del desarrollo embrionario con un nivel de detalle in�dito hasta la fecha. As� lo ha constatado un equipo liderado por la Universidad de Cambridge (Reino Unido), cuyos resultados, publicados hoy en Nature, suponen un doble hito: por un lado, es el primer estudio de calidad centrado en la funci�n g�nica (aunque no es la primera vez que se utiliza este procedimiento en embriones humanos); por otro, demuestra el papel crucial de un gen concreto, denominado NANOG, en las primeras etapas del desarrollo.Las posibilidades cient�ficas y cl�nicas que abre son m�ltiples, como tambi�n lo son las potenciales implicaciones �ticas y legales del uso de embriones humanos. En este caso, se utilizaron embriones sobrantes de procesos de reproducci�n asistida, donados por las parejas tratadas. Se cultivaron en el laboratorio durante un periodo m�ximo de seis d�as tras la fecundaci�n.La edici�n de precisi�n permite modificar un solo par de nucle�tidos del ADN de los aproximadamente 3.200 millones de pares de bases que contiene el genoma humano. El nuevo estudio corrobora que la edici�n de bases reduce la posibilidad de que se produzcan las anomal�as cromos�micas imprevistas que puede ocasionar el m�todo CRISPR/Cas9 de primera generaci�n.En este caso, la t�cnica se emple� para bloquear el gen NANOG en embriones en fase muy inicial, lo que llev� a que las c�lulas no pudiesen continuar desarroll�ndose hasta convertirse en las c�lulas especializadas pluripotentes que conforman el epiblasto y, finalmente, forman el organismo. No obstante, la ausencia de este gen no imped�a el desarrollo de las c�lulas que posteriormente dan lugar a la placenta y el saco vitelino.Las c�lulas madre embrionarias humanas surgen en una parte del embri�n en desarrollo con altos niveles de activaci�n de NANOG. De ah� que los cient�ficos sospecharan que este gen juega un papel importante en la creaci�n de estas c�lulas pluripotentes. Oliver Bower, investigador del Centro Loke de Investigaci�n del Trofoblasto de la Universidad de Cambridge y primer autor del estudio, se�ala que, al estudiar de una manera precisa la forma en que "genes como NANOG controlan el desarrollo de las c�lulas pluripotentes, podemos lograr sistemas de c�lulas madre m�s predecibles y fiables para la investigaci�n biom�dica".�Cu�l es la valoraci�n de los hallazgos?La plataforma Science Media Centre (SMC) recoge la valoraci�n de distintos cient�ficos sobre los resultados del estudio publicado en Nature. Lluis Montoliu, investigador en el Centro Nacional de Biotecnolog�a (CNB-CSIC) y en el CIBERER-ISCIII, subraya que este es "el segundo art�culo que usa editores de bases en embriones humanos, tras el depositado en el servidor de preprints bioRxiv, todav�a no publicado, que, sin embargo, fue comentado en la revista Nature hace unas pocas semanas. En aquel estudio los investigadores estadounidenses, liderados por Dieter Egli, mostraban c�mo pod�an usarse estos editores de bases para mutar varios genes, con un objetivo terap�utico, con elevada eficiencia y sin apenas problemas asociados en otras partes del genoma".Montoliu resalta que ambos trabajos "demuestran que ya es posible editar gen�ticamente embriones humanos de forma segura y eficaz con editores de bases, al contrario de lo que ocurr�a con las herramientas CRISPR-Cas9 de primera generaci�n, cuyo uso en embriones humanos (y de rat�n o de cualquier otra especie) est� asociado a m�ltiples alteraciones imprevisibles en el genoma". Eso fue lo que sucedi� "tras el desafortunado experimento de He Jiankui en 2018, del que nacieron las primeras tres ni�as con el genoma editado, pero con modificaciones gen�ticas imprevistas, que han obligado al gobierno chino a monitorizar m�dicamente estas ni�as en previsi�n de posibles patolog�as que pudieran aparecer".En opini�n de Dusko Ilic, catedr�tico de Ciencias de las C�lulas Madre del King's College de Londres, "los hallazgos son importantes, pero no deben sobreinterpretarse". Considera que el trabajo "muestra el potencial de la edici�n de bases como herramienta de investigaci�n, pero no demuestra que la edici�n de embriones sea segura para su uso cl�nico". En este sentido, afirma que cualquier "relevancia para la infertilidad, el fracaso de la implantaci�n o la p�rdida del embarazo sigue siendo hipot�tica". En conclusi�n, "el valor inmediato del estudio es de car�cter mecan�stico, no cl�nico".En palabras de Norah Fogarty, miembro y profesora del programa Future Leader del UKRI y profesora del Centro de Terapia G�nica y Medicina Regenerativa del King's College de Londres, los propios autores "dejan claro que se necesita m�s investigaci�n antes de que la edici�n de bases pueda utilizarse en un entorno cl�nico". Tambi�n hacen hincapi� en que, "incluso si la aplicaci�n cl�nica llegara a ser viable, existen importantes consideraciones �ticas y normativas, y que la participaci�n y el apoyo del p�blico ser�n esenciales". En el futuro, agrega, "la edici�n del genoma podr�a ofrecer a los pacientes una opci�n para evitar la transmisi�n de trastornos gen�ticos, especialmente en los casos en los que no sea posible producir embriones sanos para el cribado gen�tico preimplantacional".