Monarqu�asMette Frederiksen, primera ministra danesa, ha calificado lo sucedido como un "error lamentable"Federico X y la reina Margarita de Dinamarca.GtresActualizado Jueves,

junio

15:41El rey Federico y su madre, la reina Margarita, se han convertido en noticia tras publicar la prensa danesa que ambos tienen que devolver una cantidad de dinero que recibieron en sus asignaciones p�blicas superior a la que les correspond�a tras el cambio del titular del trono.El origen del problema se sit�a en un ajuste incorrecto relacionado con la transici�n institucional que tuvo lugar en 2024, cuando Margarita II abdic� y dio paso a su hijo Federico. En ese contexto, se modificaron distintas partidas presupuestarias vinculadas a la asignaci�n econ�mica de la Corona (unos 19 millones de euros), pero uno de los c�lculos no se actualiz� correctamente. De acuerdo con la informaci�n difundida por el portal DR, el error, detectado por el Gobierno dan�s, provoc� un exceso de pago de aproximadamente 300.000 coronas, lo que equivale a unos 40.100 euros. La cifra representa un 0,2% del presupuesto previsto, pero los expertos consideran que es mejor que se aclare cuanto antes para evitar problemas en el futuro.El fallo est� relacionado con la aplicaci�n de un �ndice que regula la actualizaci�n de los salarios vinculados a la funci�n p�blica. Dicho dato est� basado en la evoluci�n salarial de los funcionarios y se revisa cada seis meses, pero esta vez no se aplic� bien. Este desajuste no solo afect� a la nueva etapa del reinado de Federico X, sino a la situaci�n econ�mica vinculada a la figura de Margarita, quien contin�a recibiendo ciertos fondos tras su abdicaci�n. La coincidencia de ambas asignaciones en el mismo periodo habr�a contribuido a la confusi�n en los c�lculos.La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha enviado una carta a la Comisi�n de Finanzas del Parlamento en la que reconoce lo sucedido como un fallo de organizaci�n. En ese documento oficial, el gobierno califica la situaci�n como un "error lamentable", subrayando que se trata de un problema t�cnico derivado de la transici�n institucional y no de una irregularidad deliberada.