La reina Margarita de Dinamarca, de 86 años, ha reaparecido este jueves en un acto después de los dos ingresos hospitalarios que sufrió el pasado mes de mayo. Primero, el 14 de mayo, sufrió una angina de pecho que le obligó a someterse a una angioplastia y permanecer cinco días ingresada; la segunda hospitalización se produjo cinco días después de aquella alta, cuando se le detectó un trombo en la zona de la cadera, resultado de una caída anterior, según se informó entonces. Tras los sendos baches de salud, la casa real danesa advirtió de que la reina se tomaría con calma su regreso a la vida pública y que su participación en actos se iría evaluando según la evolución y cómo se encontrase ella. La madre del rey Federico de Dinamarca, ayudada por un andador, ha presidido esta mañana la entrega del premio Príncipe Enrique, en honor a su difunto esposo, fallecido el 13 de febrero de 2018. En esta vuelta al trabajo no ha tenido que salir de su residencia habitual: el palacio de Fredensborg, ubicado al norte de Copenhague. Se esperaba que su regreso a la vida pública después de las intervenciones quirúrgicas se produjese en la celebración del cumpleaños de su primogénito. Tal y como marca la tradición, los reyes del país danés salen al balcón del palacio de Amalienborg acompañados de otros miembros de la familia para saludar a los allí presentes. Sin embargo, un día antes, volvió a ingresar en el hospital de Copenhague después de que una tomografía computarizada mostrara un gran coágulo de sangre en la región de la cadera. Entonces, el equipo médico aseguró que se encontraba “bien dadas las circunstancias” y que debía permanecer varios días en observación en el centro hospitalario. La agenda para el resto de miembros de la familia real continuó con normalidad, aunque mostró una imagen inusual del balcón de palacio sin la reina. Antes de la cita de hoy, la última vez que se le había visto en público fue el pasado 30 de abril, cuando viajó a Estocolmo para asistir y participar en las celebraciones por el 80º cumpleaños del rey Carlos Gustavo de Suecia. Unos días antes, el 18 de abril, también acompañó a su familia en la confirmación de dos de sus ocho nietos, Vincent y Josephine, los mellizos de los reyes Federico y Mary de Dinamarca. En los últimos años, la reina Margarita ha hecho frente a baches de salud que le han obligado a retirarse de la vida pública, e incluso ese fue uno de los motivos por los que decidió abdicar en favor de su hijo, Federico de Dinamarca, a pesar de que ella siempre había rechazado la idea y aseguraba que su trabajo era “de por vida”. En su discurso televisado de Fin de Año, emitido el 31 de diciembre de 2023, justificó su retirada por los problemas derivados de una complicada operación de espalda de ese mismo año y que le obligó a estar unos meses de baja ante la lenta recuperación. “La operación me hizo pensar en el futuro. Si había llegado el momento de dejar la responsabilidad a la siguiente generación. He decidido que ahora es el momento adecuado”, dijo.