Los pensionistas españoles han recibido una grata noticia a finales de este mes con el cobro de la paga extra de las pensiones de verano que muchos bancos han adelantado para cobrarla antes de que empiece julio. Un ingreso que, como muchos otros, pasará por el tamiz de la Agencia Tributaria. Hacienda considera que las pensiones son rentas del trabajo al proceder del esfuerzo en cotizaciones que hizo el trabajador, por lo que pide el pago de IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) por estas prestaciones al igual que lo hace por los sueldos, incluida la paga extraordinaria.
Lo confirma la Ley del IRPF en su artículo 17 (puede consultarse en este enlace): "Se considerarán rendimientos íntegros del trabajo todas las contraprestaciones o utilidades, cualquiera que sea su denominación o naturaleza, dinerarias o en especie, que deriven, directa o indirectamente, del trabajo personal o de la relación laboral o estatutaria y no tengan el carácter de rendimientos de actividades económicas".
La normativa explica que precisamente por eso se consideran rentas del trabajo "las pensiones y haberes pasivos percibidos de los regímenes públicos de la Seguridad Social y clases pasivas y demás prestaciones públicas por situaciones de incapacidad, jubilación, accidente, enfermedad, viudedad, o similares".














