El mes de julio viene con una sorpresa agradable para los pensionistas, pero en muchos casos esta llegará con unos meses de antelación: es el momento de cobrar la paga extra de verano de las pensiones que afecta a los pensionistas de jubilación, viudedad o incapacidad permanente. La gran mayoría de las pensiones contributivas se abonan en 14 mensualidades. La Seguridad Social explica en su página web que se paga "una por cada uno de los meses del año y dos pagas extraordinarias al año, que se hacen efectivas junto con las mensualidades de junio y noviembre".
La paga de junio es a la que nos referimos como la paga de verano de las pensiones, que se ha de abonar a los pensionistas entre el primer día hábil y el tercer día natural de cada mes como sucede con todas las mensualidades de estas prestaciones contributivas.
Sin embargo, los bancos suelen adelantar el pago de estas pagas extra a los pensionistas. Esta práctica se empezó a dar en los primeros meses de pandemia de coronavirus y tenía el objetivo de garantizar el sustento económico a uno de los sectores más vulnerables en ese momento, pero pasada la emergencia sanitaria las entidades bancarias decidieron mantener ese procedimiento de pago.










