En 2025 casi cuatro mil niños llegaron a la Justicia por situaciones de maltrato infantil, una cifra que solo refleja casos denunciados (Imagen Ilustrativa Infobae)Hace más de 20 años empecé a participar en programas de televisión. En uno de ellos, la propuesta era hablar sobre maltrato infantil. Comencé a contar lo que sabía entonces, que siento que era poco en comparación con todo lo que aprendí durante estos años de trabajo junto a bebés, niños, niñas y personas adultas sobrevivientes.Sabía que me estaba metiendo en la boca del lobo. No solo por el tema que iba a abordar, sino porque uno de los presentes venía de protagonizar un escándalo por defender lo indefendible. PUBLICIDADDe todos modos, pensé que era una oportunidad para hablar de aquello que tantas veces permanece oculto y para transmitir algo de lo que viven quienes atraviesan situaciones de violencia durante su niñez.El 81 por ciento de las personas denunciadas por maltrato infantil en 2025 eran los propios padres de las víctimas (Imagen Ilustrativa Infobae)Recuerdo con nitidez que una de las participantes, en medio de la conversación, dijo algo así: “A mí me zamarreaban, me daban un par de cachetadas y acá estoy. No me pasó nada”.PUBLICIDADNo recuerdo qué le respondí. Tal vez porque incluso en ese momento la evidencia sobre las consecuencias del maltrato y la violencia sexual ya era contundente.Lo que sí recuerdo es la naturalidad con la que fue recibida esa frase. Nadie parecía sorprendido. Qué pacto -pensé en ese momento, y pienso ahora, porque algunas ideas no cambian- hacen los niños maltratados con quienes los agreden. Un pacto que sostiene una desmentida, a un costo psíquico profundo, para sacralizar vínculos, para mantener la aparente paz familiar, y para que el sufrimiento no salga a la luz. De todas formas, siempre sale.PUBLICIDADHan pasado más de dos décadas y, sin embargo, esa escena sigue repitiéndose. No solamente en la televisión. También en las escuelas, en los juzgados, en las instituciones y en muchas familias. Se minimiza la violencia sufrida por un niño o una niña con frases tales porque “antes era así”, porque “a todos nos pasó” o porque “si fuera tan grave se notaría”.Los datos difundidos por la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema muestran que durante 2025 se registraron 3.924 niñas, niños y adolescentes afectados por situaciones de violencia al interior de sus familias. El dato es aterrador, pero no sorprende y solo hablamos de los casos denunciados.PUBLICIDADAunque adopten formas y diferentes nombres, estas violencias tienen algo en común: ocurren en relaciones atravesadas por una profunda desigualdad de poder. Y cuando quien ejerce esa violencia es precisamente la persona encargada de cuidar, proteger y garantizar la seguridad del niño, las consecuencias suelen ser profundas. De los casos que llegaron a la justicia, el 81% de las personas denunciadas eran sus propios padres.El informe de la Corte Suprema reveló que 3.924 niñas, niños y adolescentes fueron afectados por violencia familiar en 2025 (Imagen Ilustrativa Infobae)Actualmente, entendemos por maltrato infantil toda acción, omisión o trato negligente que prive a bebés, niñas, niños y adolescentes de sus derechos, afecte su desarrollo, comprometa su bienestar físico, emocional o social, o ponga en riesgo su integridad. PUBLICIDADEsta definición incluye formas de violencia que durante mucho tiempo permanecieron invisibles o naturalizadas: el maltrato físico, el psicológico o emocional, la agresión sexual en todas sus formas, la negligencia, la violencia simbólica, la violencia de género ejercida en el hogar, la instrumentalización de los niños en conflictos parentales. En los últimos años se han sumado nuevas modalidades mediadas por tecnologías digitales: el grooming, el hostigamiento en línea, la explotación sexual facilitada por medios digitales, la difusión no consentida de imágenes y el sharenting.PUBLICIDADEl maltrato infantil no se limita al ámbito familiar. La trata de niñas, niños y adolescentes, la explotación sexual y laboral, el criadazgo, la captación por grupos coercitivos o sectarios y las violencias ejercidas en instituciones educativas, religiosas, deportivas o residenciales forman parte de un mismo fenómeno: el abuso de poder sobre quienes se encuentran en una situación de dependencia y vulnerabilidad. El sharenting es una forma de maltrato infantil que implica la difusión no consentida de imágenes de niños en redes sociales y plataformas digitales
Maltrato infantil: qué ocurre cuando la violencia proviene de la familia
En 2025 casi cuatro mil chicos llegaron a la Justicia argentina por situaciones conflictivas en su entorno más cercano. La duda es cuántos más no llegaron












