Digi Communications NV está estudiando retomar sus planes para la salida a bolsa de su filial española el próximo mes de julio, con el objetivo de recaudar al menos 300 millones de euros, según informaron fuentes conocedoras del asunto. La compañía de telecomunicaciones prevé tomar una decisión definitiva en los próximos días tras detectar una disminución de la volatilidad en los mercados financieros internacionales, que motivó la suspensión de los planes de que Digi Spain cotizara en los mercados el pasado mes de abril.Fuentes financieras próximas a la operación valoran dicha compañía en más de 2.000 millones de euros, por lo que la salida a bolsa implicaría deshacerse de alredededor del 25% o 30% de la propiedad. Si el grupo de origen rumano decide seguir adelante con la operación, la oferta pública inicial (OPV) entraría en su fase oficial de promoción (roadshow) la próxima semana. Este movimiento representa una aceleración respecto a los planes previos de la corporación. No obstante, las fuentes consultadas indican que no se ha adoptado una decisión final y que tanto el calendario definitivo como el tamaño de la oferta podrían sufrir modificaciones. Un portavoz oficial de Digi declinó hacer comentarios sobre el proceso.La reactivación de la salida al parqué se produce tras la suspensión del proceso original el pasado mes de abril debido a la inestabilidad del mercado. En ese momento, la firma comunicó a los bancos implicados la congelación de la venta, aunque remarcó su intención de retomar el debut bursátil en cuanto mejoraran las condiciones macroeconómicas. La mejora del contexto global, impulsada por el principio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán para rebajar las tensiones geopolíticas y la reactivación de otras OPV en Europa, ha propiciado este cambio de estrategia.La urgencia por acceder a los mercados de capitales coincide con un incremento del apalancamiento financiero de la matriz. Digi cerró el primer trimestre de 2026 con una deuda financiera total, sumando préstamos y bonos, de 1.813,7 millones de euros. Esta cifra supone un incremento de 461,1 millones de euros respecto al mismo periodo del año anterior, lo que equivale a un repunte interanual del 34,1%, según los estados financieros remitidos por la propia operadora.El aplazamiento de la salida a bolsa en la ventana de primavera limitó el acceso a la financiación mediante capital y prolongó la dependencia de recursos ajenos. Esta situación se ha visto agravada por la reciente subida de los tipos de interés decretada por el Banco Central Europeo (BCE), un factor que incrementa los costes de refinanciación de la deuda existente y encarece las líneas de crédito necesarias para sostener los planes de expansión del grupo.Primer intentoDigi estuvo estudiando antes del primer intento ofrecer parte de su salida a bolsa a inversores minoristas, impulsado por el reconocimiento de marca que tiene la compañía, patrocinadora de diversos equipos de fútbol de primera división en España y otros patrocinios. Sin embargo, la operadora rumana descartó esa posibilidad ya de cara a la opv de abril. Aunque dar parte de las acciones a inversores minoristas ensancha la oferta, se trata de una maniobra de alto riesgo. De hecho, en España solo OPDEnergy sacó un pequeño tramo minorista desde la salida a bolsa de Aena, hace más de diez años. La filial Digi Spain opera actualmente de forma independiente tras haberse escindido del resto del grupo, una estructura diseñada específicamente para optimizar el acceso a los mercados de deuda y capitales. Los recursos que se capten mediante la proyectada oferta pública de suscripción (OPS) de nuevas acciones, que inicialmente se estimaba entre 150 y 200 millones de euros dentro del total de la operación, se inyectarán directamente en el negocio español. Además, la matriz planea ejecutar una oferta pública de venta (OPV) de sus acciones existentes.La filial española mantiene una estrategia de fuerte consumo de caja debido a las inversiones en redes de infraestructura. La compañía tiene presupuestados 400 millones de euros de inversión para el presente ejercicio, destinados principalmente al despliegue de su red de fibra óptica y al desarrollo de nodos propios de telefonía móvil con tecnología 5G. A partir del año 2027, el grupo prevé estabilizar su inversión recurrente en infraestructura por debajo del 10% de sus ingresos, mientras proyecta una inversión en crecimiento de entre 850 y 900 millones de euros para el periodo 2027-2029, de los cuales el 50% se concentrará en fibra.El calendario regulatorio obligaba a Digi a tomar una determinación antes de mediados de mayo si quería aprovechar los resultados financieros del cierre del ejercicio anterior. Al cancelarse esa ventana, el grupo necesita utilizar los balances auditados del primer trimestre de 2026, lo que sitúa el límite improrrogable para cotizar a mediados de agosto. De no concretarse en julio, la siguiente oportunidad regulatoria exigiría emplear las cuentas del primer semestre, lo que postergaría el estreno bursátil hasta el mes de noviembre.Los objetivos corporativos de la salida a bolsa en España van más allá de la obtención de liquidez. La dirección, controlada por el accionista mayoritario de la matriz Digi Romania, Zoltán Teszári, busca consolidar el perfil de la compañía como un operador de referencia en el mercado ibérico. La cotización en las bolsas españolas persigue aumentar el vínculo institucional con la economía nacional y atraer a inversores institucionales y minoristas residentes en el país, estabilizando su base accionarial frente a competidores directos.El sindicato bancario contratado por Digi para coordinar el estreno bursátil permanece inalterado. Barclays, Santander y UBS ejercen las funciones de coordinadores globales (global coordinators), mientras que la firma de asesoría financiera Rothschild actúa como asesor independiente de la corporación. En el segundo tramo de la colocación, BNP Paribas y Citigroup operan bajo la condición de entidades colocadoras (joint bookrunners). Las entidades BBVA, CaixaBank e ING completan el grupo de bancos participantes en la distribución de los títulos. Por su parte, el bufete Uría Menéndez dirige el asesoramiento legal de Digi, y Linklaters presta el soporte jurídico al consorcio de entidades bancarias.
Digi estudia reactivar su salida a bolsa en julio para captar 300 millones
La operadora rumana acelera los planes para colocar su filial española tras aplazar la operación en abril por la volatilidad del mercado








