Vox ha presentado una demanda en los tribunales para que el Estado le abone los exorbitantes intereses que ha pagado al bando húngaro MBH, próximo al ex primer ministro Viktor Orbán. Así lo anuncia en sus cuentas correspondientes al año pasado, que quedarán formalmente aprobadas en la asamblea anual que se celebra el próximo sábado en Madrid.Se trata de más de 1,7 millones de euros que Vox ha pagado en concepto de intereses al Magyar Bank Holding por dos créditos de 6,5 y 7 millones de euros con los que financió las campañas de las elecciones generales de 2023 y las europeas de 2024. El tipo de interés de estos créditos, que Vox ya ha devuelto en su totalidad, ha sido del 11%, muy por encima del coste del dinero en el mercado financiero español. Para justificar el haber pedido los préstamos a una entidad húngara, Vox alegó que los bancos españoles, por presiones del Gobierno, no estaban dispuestos a financiarlo. Sin embargo, las propias cuentas del partido revelan que en 2023 el BBVA y el Santander le prestaron 1,8 millones y 955.000 euros respectivamente para la campaña de las elecciones municipales, mientras que en 2025 obtuvo otros tres préstamos de Santander, BBVA y Abanca para la campaña electoral extremeña por un total de 130.300 euros.Vox ha pagado por los préstamos del banco húngaro un tipo de interés del 11%, mientras que el de los bancos españoles ha oscilado entre entre el 6,70% y el 8,49% en 2023, y el 4,92% y el 5,57% en 2025; es decir, entre 2,5 y 6 puntos menos. Los créditos del MBH Bank han estado rodeados de opacidad, ya que Vox no quiso revelar inicialmente el nombre de la entidad financiera que le había prestado el dinero y solo lo hizo cuando le obligó el Tribunal de Cuentas. El organismo fiscalizador del Estado se dirigió al banco húngaro para reclamarle información sobre los créditos a Vox, que todas las entidades financieras están obligadas a facilitar en aplicación de la Ley de Financiación de los Partidos Políticos, pero esta nunca contestó a sus requerimientos. El Tribunal de Cuentas renunció a emprender acciones legales y se contentó con los datos suministrados por Vox. Por su parte la Fiscalía Anticorrupción archivó la denuncia por financiación ilegal presentada por el PSOE con el argumento de que el partido ultra ya había devuelto la totalidad del crédito y, además, de que el tipo de interés estaba por encima de los de mercado, por lo que no podía existir donación o trato de favor. Para reclamar que el Estado le pague estos abultados intereses, Vox alega que la devolución de los préstamos está directamente vinculada al pago de las subvenciones electorales y que el Gobierno se ha retrasado en el abono de las mismas, hasta el punto de que todavía tiene pendientes de cobro 3.185.807 euros correspondientes a anteriores campañas.De pérdidas a beneficiosDespués de tres ejercicios consecutivos de pérdidas, que ascendieron a 2,7 millones en 2024, Vox cerró 2025 con beneficios de 1.758.126 euros, según sus cuentas. Estas ganancias se explican por la decisión del Tribunal Supremo de anular dos multas que le había impuesto el Tribunal de Cuentas por financiación irregular, por un importe de 862.496 y 233.324 euros respectivamente, lo que suma un total de 1.095.820 euros. Vox también ha mejorado su situación financiera por el aumento de las aportaciones de los grupos institucionales (Cortes Generales, parlamentos autonómicos y ayuntamientos), que ha pasado de 3.504.703 euros en 2024 a 4.460.253 euros el año pasado, casi un millón más. Los grupos parlamentarios de las asambleas autonómicas, que trasvasan a la sede central buena parte de las subvenciones que reciben para su funcionamiento, se han convertido en una de las principales vías de financiación del aparato. En 2025, los 16 grupos autonómicos –el partido ultra solo está ausente del Parlamento gallego— entregaron a Vox 2,3 millones. A pesar de los magníficos resultados obtenidos en las elecciones extremeñas de diciembre pasado, en las que duplicó sus escaños, los resultados económicos de esa campaña no fueron tan buenos, pues el partido ultra perdió 18.565 euros, tras haber gastado 255.392. Según sus cuentas anuales, el número de afiliados a Vox a 31 de diciembre pasado era de 71.194, aunque solo 33.609 (47,2%) estaban al corriente de pago. Estas cifras suponen un pequeño aumento respecto a 2024: 65.165 afiliados y 32.032 cotizantes. Como cada año, Vox trasvasó el año pasado dos millones de euros a la fundación Disenso, y otro millón entre enero y junio de este año. Desde su creación, en 2020, Vox ha trasvasado a esta fundación, de la que Abascal es presidente con carácter indefinido y patrón perpetuo, un total de 13,9 millones de euros, una cifra astronómica en comparación con las fundaciones vinculadas a otros partidos políticos.En total, los ingresos de Vox en 2025 ascendieron a 17,6 millones de euros, de los que el 23,4% tuvieron origen privado. El monto de las donaciones se ha reducido casi a la mitad, de 217.371 euros a 111.633. Las cuentas de Vox también incluyen una partida de 690.428 euros como retribución del equipo de dirección, superior en un 4,18% a la prevista el año pasado. Sin embargo, desde 2023 Vox no detalla quiénes son los miembros del equipo directivo que cobran este sobresueldo, ya que la mayoría de ellos tienen ya un salario por ocupar cargos públicos en distintas instituciones.A pesar de que el Supremo anuló la multa que le impuso por el merchandising ―la venta de pulseras o llaveros de propaganda en mesas informativas en la calle de la que el Tribunal de Cuentas sospechaba que podía encubrir posibles donaciones―, el partido ha tomado medidas para evitar futuros problemas: se ha dado de alta en el régimen de IVA y ha empezado a cobrar impuestos por la venta de productos que realiza a través de su tienda online.
Vox reclama que el Estado le pague los intereses exorbitantes que abonó al banco de Orbán
El partido ultra ha pagado una tasa del 11% a la entidad húngara, hasta seis puntos más que a los bancos españoles









