INTERNACIONALEl doble terremoto provoca graves da�os en La Guaira y sacude, entre otras zonas, Caracas, la capital venezolanaDa�os en el edificio de Samir Jim�nez, en CaracasActualizado Jueves,
junio
09:42Preocupaci�n y miedo son algunos de los sentimientos que expresan los venezolanos con los que ha contactado EL MUNDO tras los dos fuertes terremotos que en la noche del mi�rcoles al jueves, hora espa�ola, y con un margen de apenas un minuto, han sacudido su pa�s.Los se�smos han tenido su epicentro en los alrededores de Mor�n, en la zona costera, han afectado sobre todo a La Guaira, pero han causado da�os en una amplia zona del pa�s, incluida la capital, Caracas. Da�os en el edificio de Samir Jim�nezSamir Jim�nez vive a las afueras de Caracas, en Guarenas, y hab�a salido de su casa cuando empez� el terremoto. "Hab�a salido a llevar a una persona y me detuve a comprar pan cuando empez� el terremoto. La gente empez� a gritar y agarr� el coche para ir a mi casa r�pidamente porque mi mam� estaba sola. Vivo en el �ltimo piso de un edificio de cinco plantas y los apartamentos de la planta baja y del �tico son los que m�s da�o sufrieron al estar en la base y en la punta del edificio. Todos los vecinos de la zona estamos en los parkings y dentro de los coches. Pasaremos la noche ac� a la espera de que vengan las autoridades a revisar el edificio. Hemos sentido ya algunas r�plicas estando dentro de los coches y se mueven de un lado a otro con cada r�plica". Da�os en la vivienda de Samir Jim�nezMar�a Magdalena Capote habla desde Caracas (La Tahona) "Est�bamos un grupo de amigas en una casa en una piscina cuando comenz� el terremoto. La piscina empez� a tener olas, se sal�a el agua de la piscina. La zona donde me encontraba queda entre monta�as y se escuchan un ruido como truenos entre las monta�as. Sal�a humo de una monta�a que estaba en frente. Vivo en otra zona de Caracas, en el Para�so. Y cuando llegu� a mi casa el edificio ten�a grietas, la nevera de mi casa se desplaz� metro y medio de su lugar. Un mueble de libros estaba en el suelo. Trat� de llamar a mi madre pero en ese momento las comuniones eran imposibles. Fueron momentos de mucho miedo y angustia". Da�os en la vivienda de Samir Jim�nez












