25/06/2026 a las 05:00h.

Los hombres llevamos 6.000 años reflexionando acerca del sufrimiento. Ya en la antigua Mesopotamia lo vivíamos a diario, en situaciones excepcionales y en los momentos más cotidianos, de la misma forma que en el siglo XXI. Cualquier experiencia natural, por buena que sea, nos conduce al dolor en alguno de sus niveles: el amor, la enfermedad, la ambición profesional o la muerte. Su universalidad nos lleva a querer entenderlo y, si se puede, suavizarlo.

Séneca es uno de los personajes históricos que más se citan actualmente al hablar del sufrimiento. Este filósofo vivió entre los años 4 a. C. y 65 d. C. (Córdoba - Roma) y dedicó parte de su enseñanza a atenuar la angustia de sus coetáneos a través de la gestión de las emociones. Como buen estoico, creía que el mal que nos llega no se podía evitar, había que aceptarlo.

Algunas de sus reflexiones sobre este tema han inspirado a la terapia moderna, que ahora aboga por las herramientas emocionales para frenar la ansiedad anticipatoria y el agotador exceso de preocupación por el futuro. Hoy recordamos qué dijo exactamente el cordobés en su obra 'Cartas a Lucilio' acerca del sufrimiento.

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