La mitad de las familias con hijos en edad escolar (un 47%) los envía a clases particulares. Es una forma de empujar académicamente al alumnado que se detecta en todas las franjas de renta, pero que destaca especialmente en aquellos hogares con mayores ingresos, según los datos de informe El mercado de las clases particulares en España entre 2020 y 2024: la nueva geografía social, territorial y lingüística de la Educación en la Sombra, elaborado por EsadeEcPol y publicado este jueves.

El trabajo constata un aumento del gasto entre 2019 y 2024 hasta los 2.782 millones de euros ese curso, una subida del 38% en términos reales (descontada la inflación, es el dato que se utilizará a lo largo de este artículo) que se apoya principalmente en el refuerzo curricular, los idiomas y las actividades artísticas, y también en la caída que sufrió el sector el año de la pandemia por la suspensión de la docencia presencial.

Pero la subida no se ha dado en todas las “etapas, destino, nivel de renta, origen o comunidad autónoma”, señalan en el texto Lucas Gortazar, director adjunto de EsadeEcPol, y Juan Manuel Moreno, Catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la UNED y senior fellow de EsadeEcPol: el incremento ha sido mayor en Primaria (56%) que en la ESO (19%) o Bachillerato (24%); en los idiomas (43%) y en las enseñanzas artísticas (63%); entre el 40% de las familias más humildes (más del 50%). Las familias con mayor poder adquisitivo siguen acudiendo más a esta educación “privada”, pero los hogares que tienen rentas más bajas están cerrando la brecha.