Maria Toldr� MadridActualizado Lunes,

septiembre

17:00En Espa�a, cada a�o se registran entre 500 y 1.000 nuevos casos de lesi�n medular, alrededor de 900 diagn�sticos de Esclerosis Lateral Amiotr�fica (ELA) y se estima que entre 2 y 2,5 de cada 1.000 reci�n nacidos presentan par�lisis cerebral. Todos ellos comparten una realidad: enfrentar importantes dificultades de movilidad y, en muchos casos, tambi�n de comunicaci�n.Por ahora no existe un tratamiento eficaz para aliviar sus complicaciones, aunque la ciencia va aportando, poco a poco, peque�as chispas de esperanza para que realicen tareas cotidianas. Uno de esos avances aparece en el �ltimo art�culo de Nature Machine Intelligence.La investigaci�n, realizada por ingenieros de la UCLA (University of California, Los Angeles), ha desarrollado un sistema port�til que conecta el cerebro a un ordenador y permite a los usuarios controlar dispositivos con la mente. En el estudio, tres personas sin problemas motores y una con par�lisis de cintura para abajo pudieron usar un brazo rob�tico para trasladar bloques a posiciones espec�ficas y mover un cursor en la pantalla.Podr�a preguntarse: �qu� tiene de innovador si los participantes tienen capacidad de movimiento? La novedad no est� solo en "hacer que alguien mueva un brazo rob�tico". Los investigadores han logrado que el procedimiento sea no invasivo, utilizando un sistema BCI (Brain-Computer Interface) que no requiere cirug�a. Adem�s, hace uso de la inteligencia artificial (IA) como copiloto, lo que lleva a multiplicar por casi cuatro el rendimiento, gracias a dos aspectos clave: uno que ayuda a guiar el cursor del ordenador y otro que ayuda con las tareas del brazo rob�tico utilizando informaci�n visual.Para saber m�sHasta ahora, los estudios de interfaces cerebro-ordenador implican implantar electrodos directamente en el cerebro. Por ejemplo, en un ensayo reciente, los investigadores colocaron 192 electrodos en el hemisferio izquierdo de una persona con par�lisis de las extremidades superiores e inferiores (lesi�n medular cervical, C4) para predecir con precisi�n movimientos individuales."Para los pacientes con par�lisis severa, cualquier tarea cotidiana se presenta como un gran desaf�o. Sin embargo, a pesar de sus limitaciones f�sicas, la actividad cerebral de la mayor�a de estos pacientes suele conservarse intacta. Esto significa que son capaces de seguir pensando, sintiendo y tomando decisiones. Para mejorar su calidad de vida, se est�n desarrollando estas interfaces, que registran la actividad el�ctrica del cerebro", explica Eduardo Fern�ndez, director del Instituto de Bioingenier�a de la Universidad Miguel Hern�ndez de Elche, como recoge Science Media Center (SMC).INCORPORACI�N DE IA EN EL ESTUDIOAdem�s de ser no invasiva, la investigaci�n va un paso m�s all� al incorporar el copiloto de IA. �C�mo la han incluido? Los participantes llevan una gorra con electrodos que decodifican las se�ales neuronales, mientras que un copiloto de IA con c�mara integrada observa los movimientos y ayuda a interpretar la intenci�n del usuario en tiempo real.Son algoritmos que "descifran" la electroencefalograf�a (EEG) —un m�todo para registrar la actividad el�ctrica del cerebro— y "traducen" las intenciones de direcci�n de movimientos de los usuarios. No dependen de los ojos ni de las manos, solo de lo que la persona quiera hacer en su mente."La IA ayuda a decodificar las intenciones del usuario a partir de sus se�ales cerebrales, incluso cuando estas son ruidosas o incompletas. Esto reduce la carga cognitiva y mejora la experiencia, sin quitarle el control al usuario", matiza Fern�ndez.�Y qu� se consigui�? Aunque tres de los participantes pod�an mover los brazos por s� mismos, la IA logr� mejorar su rendimiento notablemente. Y lo m�s importante: la persona con par�lisis pudo realizar tareas que sin la IA no habr�a logrado, mostrando el verdadero potencial de esta tecnolog�a para quienes realmente necesitan asistencia.La tecnolog�a ofrece un marco m�s intuitivo y funcional para el desarrollo de nuevas interfaces cerebro-ordenador. Sin embargo, tal y como apunta el director del Instituto de Bioingenier�a, la investigaci�n se ha realizado en un solo paciente con par�lisis, por lo que no hay un grupo control ni se trata de un ensayo aleatorizado."Las tareas que se han utilizado en el estudio no estaban dise�adas para simular actividades de la vida diaria. Por lo tanto, tenemos que ser conscientes de que todav�a hay que realizar m�s estudios cl�nicos con un n�mero suficiente de pacientes y en contextos m�s amplios", advierte.A�n as�, para el experto, el futuro es esperanzador y abre puertas para mejorar la calidad de vida de los pacientes con problemas de comunicaci�n y movilidad. "Sin embargo, todav�a hay que resolver muchos problemas que afectan al rendimiento y uso generalizado de estos sistemas", remacha.