En 2025, una multinacional neerlandesa plante� una inversi�n de 350 millones de euros en la provincia de Soria, con el objetivo de generar 1.100 empleos, lo que hubiera tenido un impacto directo en peque�os pueblos como Almarza, Quintana Redonda, Tardelcuende o Berlanga. A d�a de hoy, el proyecto se encuentra sin realizar, aunque no est� desestimado, por la dificultad que la empresa ha encontrado para alojar a esa nueva poblaci�n trabajadora: la falta de oferta residencial ha provocado que esta gran inversi�n destinada a la Espa�a vaciada se quede en el limbo.Encontrar una vivienda de alquiler en una gran urbe, como Madrid o Barcelona, es cada vez m�s dif�cil. De primeras, es l�gico imaginar que en los peque�os pueblos de Espa�a este problema desaparece, pero todo lo contrario: m�s de la mitad de las personas que intentaron alquilar una vivienda en un pueblo de menos de 1.000 habitantes acabaron fracasando al no encontrar opciones, seg�n el estudio publicado por la Asociaci�n para el Desarrollo Rural Integral de las Tierras del Jiloca y Gallocanta, en 2020. El dato contrasta con la gran cantidad de viviendas en desuso: 3,8 millones, el 14% del total del parque espa�ol de vivienda, seg�n los �ltimos datos del Ine.La dificultad de alquilar no se debe a unas buenas cifras de ocupaci�n, sino a una falta de oferta, como en las grandes ciudades. De hecho, cuanto m�s peque�o es el pueblo, m�s residencias est�n vac�as, pese a la incapacidad de conseguir una vivienda en alquiler. En los municipios de menos de 100 habitantes, el 70% de las viviendas est�n vac�as o se usan muy ocasionalmente, en los pueblos de entre 100 y 500 personas, esta proporci�n es del 57%: en resumen, m�s del 30% del parque de vivienda de los municipios de menos de 1.000 habitantes est� en desuso, seg�n el informe Poblaciones en peligro del Observatorio del Alquiler.Todo ello se traduce en una p�rdida de acceso a los servicios b�sicos para los vecinos de estas localidades. Es el caso de Ana Ballester. Vive en una villa de Castielfabib (Valencia) que tiene menos de 100 habitantes. Es madre de dos hijos de 8 y 11 a�os, uno con diversidad funcional, que est�n matriculados en un Colegio Rural Agrupado (atiende a los ni�os de diferentes edades y de siete pueblos distintos, dividi�ndose f�sicamente en tres "aularios"). Ballester explica a este peri�dico la dificultad para cubrir las plazas del profesorado: "Hay muchas bajas continuadas y cuesta cubrirlas despu�s. Ha habido a�os que, bien entrado octubre, a�n exist�a la incertidumbre de qui�n iba a dar clase a nuestros hijos".En cuanto a las consultas m�dicas, Ballester explica que su acceso a urgencias, de momento, es bueno, pero que �ltimamente la amenaza de quedarse sin �l planea sobre las cabezas de los integrantes de la comarca a la que pertenece la villa en la que vive, el Rinc�n de Ademuz (Valencia). Estas son las consecuencias de la espiral de empobrecimiento territorial que se inici� con el �xodo rural hacia las grandes ciudades: cuanto menos acceso se tiene a servicios b�sicos, menos personas quieren residir en los peque�os pueblos, lo que provoca que haya menos recursos para pagar la sanidad p�blica y que haya menos ni�os para llegar al cupo m�nimo de los colegios.De hecho, en 2023, la cifra total de centros de salud y consultorios en Espa�a cay� a 13.075, marcando el m�nimo en 12 a�os, tras tres ejercicios consecutivos de descensos. En la �ltima d�cada, han cerrado m�s de 250 escuelas en toda Espa�a, la inmensa mayor�a ubicadas en zonas de ca�da demogr�fica y dedicadas a infantil y primaria. Y en cuanto a los bancos, entre los a�os 2008 y 2021 alrededor de 900 municipios perdieron su �ltima sucursal bancaria, siendo el 96% de ellos, rurales.De esta forma, se produce el bloqueo del crecimiento demogr�fico de los pueblos, que podr�an revitalizarse si fueran capaz de absorber la demanda de vivienda de aquellos que huyen de los altos precios de los grandes n�cleos de poblaci�n. As� lo cuenta Alba Mar�a Mart�nez, una joven periodista aut�noma que lleva a�os viviendo en Torrebaja, un municipio valenciano de 400 habitantes, tambi�n perteneciente al Rinc�n de Ademuz: "Cada vez m�s gente joven quiere venir, pero nunca llegan porque directamente no hay casas".Ballester, adem�s de madre de dos hijos, es agente de desarrollo local en el ayuntamiento de Castielfabib. Una de sus funciones es trabajar para que las personas que no tienen ning�n v�nculo con la zona del Rinc�n de Ademuz encuentren una soluci�n habitacional. Es ella misma la que explica que "hay un porcentaje muy elevado de casas vac�as que llevan cerradas much�simos a�os". El paso del tiempo ha provocado que muchas de ellas no est�n acondicionadas para la residencia de inquilinos, lo que constituye otro problema a la hora de ponerlas en alquiler: "Estamos consiguiendo poner algunas viviendas en alquiler aconsejando a los propietarios que los gastos de esas reformas los sufraguen los inquilinos, a cambio de varios meses de carencia del alquiler", explica a EL MUNDO.Alba Mar�a Mart�nez en las inmediaciones de Torrebaja, Valencia.FOTO CEDIDASi hay casas vac�as, �por qu� no se alquilan?El informe del Observatorio del Alquiler detecta cinco motivos por los que los propietarios de estas viviendas deciden no incluirlas en el mercado inmobiliario: inseguridad jur�dica relacionada con la posibilidad de sufrir impagos u okupaci�n, viviendas que son heredadas por varios hermanos y no son capaces de ponerse de acuerdo para alquilar o vender, apego emocional de los propietarios a dichas residencias, baja rentabilidad y deterioro o mal estado de la propiedad, con unos altos costes de rehabilitaci�n.Este �ltimo caso es el de Jos� Ferrer, un prejubilado de 61 a�os que vive en el pueblo de Fonz (Huesca). Esta peque�a localidad oscense, de la que Ferrer fue alcalde durante 12 a�os, cuenta con algo menos de 1.000 habitantes. El ex alcalde tiene una vivienda en propiedad en el pueblo, pero renuncia a ponerla en alquiler por los altos costes que suponen una rehabilitaci�n: "Tendr�a que invertir en torno a los 150.000 euros para poder acondicionarla, porque es Bien de Inter�s Cultural. No vale con una reforma de pladur y aluminio, que ser�a m�s barata", explica en conversaci�n con este peri�dico.Los bajos precios de alquiler de la zona disuaden completamente a Ferrer de introducir esta propiedad en el mercado inmobiliario. Explica que con el dinero que tiene que gastarse en esa rehabilitaci�n, podr�a comprarse otra casa en cualquier otro sitio de la zona, y que para "400 o 500 euros mensuales que cobrar�a" a sus inquilinos es completamente imposible plantearse la inversi�n.
La misi�n imposible de encontrar un alquiler en un municipio de menos de 1.000 habitantes: "Los pueblos se nos mueren entre casas cerradas y las bajas de profesores"
En 2025, una multinacional neerlandesa plante� una inversi�n de 350 millones de euros en la provincia de Soria, con el objetivo de generar 1.100 empleos, lo que hubiera tenido un...













