Cuando David y su familia decidieron mudarse desde el distrito madrileño de San Blas al pequeño pueblo de Arbancón, en Guadalajara, supo que el mayor reto iba a ser encontrar una vivienda en alquiler que estuviera, además, en buen estado. Su caso era uno de tantos. “Hay familias que quieren emprender aquí, abrir bares, queserías o seguir con la miel y no pueden porque no encuentran vivienda”, cuenta. Arbancón está en la Sierra Norte de Guadalajara, uno de los desiertos demográficos de Europa, donde está esta curva. Sus 85 municipios, según datos del Observatorio de la Despoblación de Guadalajara, crecieron entre 2020 y 2025 un 8,2 %, incorporando 898 nuevos habitantes. Parte del mérito lo tienen las ayudas a la rehabilitación de viviendas para alquiler de ADEL-Sierra Norte, la agrupación de municipios que impulsa el desarrollo de esta comarca y que preside la alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino (PSOE). La primera convocatoria permitió a una veintena de ayuntamientos acondicionar inmuebles vacíos para destinarlos al alquiler. La segunda, ya cerrada, ha superado el presupuesto disponible. “Están siendo un éxito”, destaca Merino. Una de esas viviendas fue la de David, que regenta junto a su mujer un pequeño supermercado en Arbancón. Reparten en 27 pueblos y este verano reforzarán plantilla: “Me da cosa decirlo, pero nos va muy bien”.En Sigüenza ya rozan los 5.000 habitantes tras sumar 613 nuevas altas en los últimos cinco años. La pandemia del coronavirus disparó el atractivo por las zonas rurales, cada vez más adaptadas al teletrabajo y con un mercado inmobiliario mucho más asequible. En este rincón de la provincia de Guadalajara hay escuelas con cuatro alumnos y urgencias sanitarias a menos de 30 minutos, pero el gran reto era y sigue siendo, reconoce Merino, encontrar una casa en alquiler: “Tenemos el mismo problema que las zonas tensionadas. La falta de vivienda es un freno”. Para paliarlo, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha impulsado una bolsa de vivienda en alquiler en zonas despobladas que espera tener lista en 2027. “Los alcaldes son un magnífico termómetro de la situación y el principal problema que nos trasladan, cuando hay una determinada actividad económica o gente que se quiere ir a vivir a sus pueblos, es el acceso a una vivienda”, explica José Luis Martínez Guijarro, vicepresidente primero de Castilla-La Mancha. La región cuenta desde 2021 con una ley de medidas y una estrategia específica contra la despoblación, con incentivos fiscales a quienes residan y emprendan en estos municipios, y el Ejecutivo autonómico luce, orgulloso, los 4.732 nuevos vecinos que estas zonas han sumado, en conjunto, desde entonces, 3.611 de ellos en áreas de extrema despoblación.“En la mayoría de los pueblos no es necesario incrementar el casco urbano cuando hay viviendas vacías que podemos movilizar”, defiende Martínez Guijarro. Y lo están, explica, porque “forman parte de herencias no resueltas o porque sus propietarios no les ven una rentabilidad suficiente para acondicionarlas y ponerlas en alquiler”. Una paradoja a la que esta especie de Idealista público y rural, que gestionarán los ayuntamientos junto a los grupos de acción local, pretende hacer frente con ayudas directas a la rehabilitación: hasta 12.000 euros para acondicionarlas y equiparlas, 18.000 euros más para arreglar posibles desperfectos cuando finalice la cesión —por un mínimo de siete años—, y 600 euros al mes, compatibles con la renta que perciban por el alquiler, si el propietario tiene que recurrir a sus ahorros o a un préstamo para completar el coste de las obras.El objetivo de la iniciativa Moviliza tu vivienda rural es atraer nuevos pobladores a estas zonas dando facilidades y “seguridad jurídica” a los propietarios de los inmuebles vacíos que quieran dar ese paso. “Es un producto llave en mano, para que el propietario de la vivienda solo se tenga que ocupar de ponerla a disposición de este programa”, precisa Martínez Guijarro. Los alquileres, eso sí, tendrán un tope máximo de 600 euros al mes.Francisco Pascual fichó el año pasado como entrenador del C.D. Sigüenza. Cansado de desplazarse cuatro veces por semana desde su Alcobendas natal, hoy ocupa una vivienda habilitada por su ayuntamiento en un edificio compartido con la banda de música. “La casa estaba nueva a estrenar”, cuenta. Su mujer se mudó hace unos meses y ha encontrado trabajo en el pueblo: “Es importante que a los que nos queremos quedar aquí, como han hecho conmigo, nos faciliten las cosas”. Eso mismo trata de hacer el alcalde de Arbancón, Gonzalo Bravo (PP). El pueblo, de 171 habitantes, ha sumado 40 nuevos vecinos en los últimos seis años. “Ahora mismo estamos bloqueados. En los pueblos hay oportunidades laborales, pero eso choca con la falta de vivienda”, relata Bravo, vicepresidente de ADEL-Sierra Norte, tras atender a una familia de Cádiz que busca vivienda en la zona. Han acondicionado cinco casas en edificios municipales y esperan sumarse a la bolsa impulsada por la Junta. “Todos los días recibimos llamadas. Tenemos unas estudiantes en prácticas que nos dicen que esto parece más una inmobiliaria que un ayuntamiento”, bromea. Bravo asegura que hay empresas en la zona que no pueden crecer porque no hay casas para alojar a sus trabajadores: “Buscamos que la población se asiente y, para que los pueblos se llenen en verano, alguien tiene que vivir todo el año. Si no, el ciclo no funciona”.Más de 300.000 viviendas vacíasArbancón y Sigüenza están entre los 747 municipios situados en zonas escasamente pobladas de Castilla-La Mancha, clasificadas, según su grado de intensidad, en cuatro escalones. El 8 de julio acaba el plazo para que los ayuntamientos hagan un primer barrido de los inmuebles vacíos que podrían acogerse a este programa, financiado con fondos del Plan Estatal de Vivienda y compatible, además, con sus ayudas. La fotografía servirá para evaluar el coste inicial del programa y publicar, a finales de año, la convocatoria de ayudas dirigida a los propietarios con viviendas vacías. “Una vez reacondicionadas, irán saliendo al mercado”, señala Martínez Guijarro. Algo más rudimentario hacen desde hace algunos meses en Casas de Fernando Alonso, una localidad de la Mancha conquense, de poco más de 1.000 habitantes, donde las pocas viviendas en alquiler las copan los temporeros agrícolas. “La iniciativa surgió porque había muchas casas vacías, cada vez había menos críos y el cole peligraba”, describe el alcalde, Antonio Medina (PP). “Cuando se acerca alguien al ayuntamiento a preguntar por alguna casa, tomamos nota del teléfono y el nombre y cuando tenemos algo que se ajusta a lo que busca, contactamos con ellos”, cuenta. En este momento ofertan unas diez, aunque todas para compra. “Lo que más nos falta son casas para alquilar”, lamenta.Un informe de Comisiones Obreras cifra en más de 300.000 las viviendas vacías en Castilla-La Mancha, el 61% en municipios de menos de 5.000 habitantes. Las ayudas del Ejecutivo de García-Page para aflorar las que se encuentran en las zonas despobladas pueden llegar a los 30.000 euros por vivienda. Los ayuntamientos suscribirán un seguro de rentas para cubrir eventuales impagos y eximirán a los propietarios del pago de la licencia por obras y del 95% del ICIO (el impuesto de construcciones, instalaciones y obras) para aminorar, precisamente, los costes de esa reparación. “Una vez reacondicionadas, irán saliendo al mercado”, añade el vicepresidente de Castilla-La Mancha. A los futuros inquilinos se les pedirá estar inscritos en el Registro de Demandantes de Vivienda y, en los lugares en que no exista o se haya agotado, que sus ingresos no superen cinco veces, como máximo, el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). David y su familia, que llegaron a Arbancón en 2023, animan a quienes como ellos se resetearon en estas zonas, alejadas de urbes cada vez menos habitables y de un mercado inmobiliario inalcanzable para la mayoría. “Eso sí, todo muy pensado y viendo las necesidades que tienen y qué puedes aportar”, advierte. “Nosotros hemos empezado a ser personas ahora. Estamos encantados. Dios quiera que estemos aquí toda la vida”, añade.
Una especie de `Idealista’ para zonas despobladas en Castilla-La Mancha con viviendas vacías que se rehabilitan...y funciona
El Ejecutivo autonómico se inspira en una iniciativa impulsada en la Sierra Norte de Guadalajara donde crecieron un 8,2% en 85 municipios









