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Lo que durante décadas fue un pueblo vacío y en ruinas hoy comienza a recuperar vida gracias a la iniciativa de una pareja neerlandesa. Maaike Geurts y Tibor Strausz compraron gran parte de Bárcena de Bureba, una localidad abandonada desde la década de 1970 en la provincia de Burgos, España, y emprendieron un ambicioso proyecto para convertirla en una ecoaldea autosuficiente basada en energías renovables, agricultura regenerativa y vida comunitaria.
La pareja encontró en este rincón de Castilla y León el espacio ideal para desarrollar un modelo alternativo de convivencia alejado de las grandes ciudades. Lo que empezó como una búsqueda personal terminó transformándose en una propuesta colectiva que hoy atrae a familias, voluntarios y curiosos interesados en una forma de vida más conectada con la naturaleza y la sostenibilidad.
Los impulsores esperan atraer nuevas familias y visitantes a este pueblo, marcado por la falta de oportunidades, organizando actividades culturales para revitalizar la comunidad.
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