FOTO DE ARCHIVO: El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, habla durante una reunión con líderes de la Central Obrera Boliviana (COB), en La Paz, Bolivia, el 17 de junio de 2026
REUTERS/Claudia Morales/Foto de archivoEl presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este miércoles que su gobierno recuperará el control sobre territorios que hoy permanecen bajo el dominio de organizaciones sociales afines al ex presidente Evo Morales, en particular el Chapare, la región cocalera del departamento de Cochabamba donde Morales se refugia desde finales de 2024 para eludir una orden de captura judicial. La declaración marca una escalada en la confrontación entre el gobierno centroderechista y el líder de la izquierda boliviana, cuya figura comienza a mostrar signos de desgaste incluso dentro de su propio bastión.“Vamos a recuperar cada territorio que hoy día no nos pertenece”, declaró Paz durante un acto por el aniversario de la Policía boliviana. “Aquí no hay dueños, ni de territorios, ni de sectores”, añadió, en referencia directa al Chapare, según aclaró posteriormente la Presidencia. El mandatario, en el poder desde noviembre de 2025, acaba de superar la crisis política más aguda de su gestión: durante siete semanas, coaliciones de indígenas, obreros y productores de coca bloquearon carreteras y exigieron su renuncia, en protesta por una crisis económica que analistas califican como la más profunda de Bolivia en cuatro décadas.PUBLICIDADLa tensión se resuelve, al menos en apariencia, sin disparos. El gobierno decretó el sábado un estado de excepción y promulgó una ley que habilita la intervención conjunta de la Policía y las Fuerzas Armadas. Los bloqueos se levantaron de manera gradual y sin que se registraran enfrentamientos de magnitud, lo que dejó al Chapare como el único foco activo de resistencia y a Morales cada vez más aislado del resto del movimiento de protesta.La policía interviene en enfrentamientos entre manifestantes y residentes, luego de que el presidente boliviano Rodrigo Paz declarara el estado de emergencia en todo el país tras semanas de violencia y bloqueos, en El Alto, Bolivia, el 20 de junio de 2026












