Exposici�nEl museo ARoS de Dinamarca estrena el mayor Skyspace del artista estadounidense hasta la fecha.Actualizado Jueves,
junio
00:14Mirar al cielo es un gesto trivial, cotidiano. Pero James Turrell lleva m�s de 50 a�os demostrando que tambi�n puede ser una vivencia extraordinaria. El artista, maestro en desafiar los l�mites de la percepci�n, inaugur� el pasado viernes As Seen Below - The Dome en el museo ARoS de Aarhus (Dinamarca).La instalaci�n, una gran c�mara abierta al firmamento, invita a detenerse, observar y descubrir c�mo la luz, el color y el paso del tiempo pueden alterar aquello que creemos estar viendo. La obra -el Skyspace n�mero 100- es descrita por el propio artista como la m�s ambiciosa de su trayectoria: con una c�pula de 16 metros de di�metro, es el mayor Skyspace integrado en un museo.La invitaci�n a sentarse, guardar silencio y contemplar forma parte del ADN de su obra. Criado en una familia cu�quera, donde la reflexi�n ocupaba un lugar central, el artista estudi� matem�ticas y psicolog�a de la percepci�n antes de dedicarse al arte. Con apenas 16 a�os obtuvo su licencia de piloto, y fue desde el aire donde descubri� muchos de los fen�menos atmosf�ricos.La obra de Olarfur Eliasson comparte la misma fascinaci�n por el color y la luz.En la d�cada de 1960, cuando comenz� a experimentar con la luz, la idea de que una obra pudiera consistir en una experiencia perceptiva resultaba revolucionaria. M�s de medio siglo despu�s, sus instalaciones siguen invitando al espectador a cuestionar algo tan aparentemente simple como el acto de mirar. Presente desde los Alpes suizos hasta los Andes argentinos, su intuici�n pionera ha acabado convirti�ndose en una de las propuestas art�sticas m�s influyentes de las �ltimas d�cadas.La experiencia exige tiempo. Los visitantes acceden a una c�mara circular y toman asiento bajo una gran abertura en el techo. El interior del espacio se ilumina gradualmente y las paredes adquieren tonalidades cambiantes: fucsia, melocot�n, �ndigo o un tenue azul verdoso. A medida que los colores se suceden, el cielo parece modificar tambi�n su aspecto... pero �cambia?








