La ampliación de la Copa del Mundo a 48 selecciones no solo modificó la cantidad de participantes. También transformó la manera en que los equipos accederán a las fases eliminatorias. Por primera vez en la historia de los Mundiales, ocho selecciones que terminen en el tercer puesto de sus grupos avanzarán a la ronda de 16avos de final, una medida que amplía las posibilidades de clasificación.La FIFA ya estableció los criterios que se utilizarán para determinar cuáles serán esos ocho mejores terceros. El sistema busca premiar el rendimiento deportivo, aunque también contempla factores disciplinarios. La decisión genera expectativas especialmente entre los países con menor tradición mundialista, que encontrarán una vía adicional para seguir soñando.Cuáles son los criterios que definirán a los mejores tercerosEl Mundial 2026 marcará un antes y un después en la competencia. Con 48 equipos distribuidos en 12 grupos de cuatro selecciones, los dos primeros de cada zona avanzarán automáticamente a la ronda de 16avos. A ellos se sumarán los ocho mejores terceros, conformando así el nuevo cuadro de eliminación directa.Para determinar cuáles serán esos ocho seleccionados, la FIFA estableció una serie de criterios ordenados jerárquicamente. El primer criterio a ponderar será la cantidad total de puntos obtenidos en la fase de grupos. Aquellas selecciones que acumulen más unidades tendrán prioridad sobre las demás, independientemente del grupo en el que hayan competido. Si dos o más equipos terminan igualados en puntos, entrará en juego la diferencia de gol obtenida en los tres encuentros de la fase inicial. Este criterio, habitual en las competencias internacionales, premia tanto la capacidad ofensiva como la solidez defensiva. En caso de persistir la igualdad, el tercer criterio dictamina que se considerará el número total de goles convertidos. Si después de evaluar puntos, diferencia de gol y tantos anotados todavía existiera un empate, la FIFA recurrirá al apartado disciplinario o de Fair Play. Se tendrá en cuenta la conducta de los equipos durante el torneo, incluyendo tarjetas amarillas y rojas recibidas tanto por futbolistas como por integrantes de los cuerpos técnicos y oficiales de cada delegación.Como última instancia, si todos los parámetros anteriores resultaran insuficientes para desempatar, tendrá prioridad la selección que esté mejor posicionada en el ranking FIFA/Coca-Cola más reciente publicado antes del torneo. De esta manera, la clasificación mundial podría terminar inclinando la balanza en situaciones ajustadas.Antecedentes de mejores terceros en otros mundialesAunque para muchos aficionados esta modalidad parece completamente nueva, el mecanismo de los mejores terceros tiene antecedentes en la historia de los Mundiales. La FIFA ya lo había utilizado cuando la Copa del Mundo contaba con 24 participantes distribuidos en seis grupos de cuatro equipos.La primera experiencia ocurrió en México 1986. En aquella edición, cuatro de los seis terceros lograron avanzar a los octavos de final. Bulgaria, Uruguay, Polonia y la Unión Soviética aprovecharon esa oportunidad adicional y se mantuvieron con vida. El sistema volvió a repetirse en Italia 1990, donde los beneficiados fueron Colombia, Países Bajos, Argentina y Uruguay.Quizás el caso más recordado sea el de la selección argentina en 1990. El equipo dirigido por Carlos Bilardo terminó tercero en su grupo tras una fase inicial irregular, pero gracias a este mecanismo logró acceder a las rondas eliminatorias. A partir de ahí, inició una notable recuperación que lo llevó hasta la final del torneo frente a Alemania Federal.La última vez que se aplicó este formato fue en Estados Unidos 1994. Desde entonces, los Mundiales se disputaron con 32 selecciones y un sistema más simple de clasificación. Sin embargo, la expansión aprobada para 2026 obligó a recuperar una fórmula que había quedado archivada durante más de tres décadas.La mayor diferencia respecto a los antecedentes es la cantidad de equipos que aprovecharían esta oportunidad. Mientras que en las ediciones de 24 equipos avanzaban apenas cuatro terceros, ahora serán ocho los beneficiados. Esto significa que dos tercios de las selecciones que terminen en esa posición continuarán en carrera, algo que modifica considerablemente la estrategia de los participantes.La medida también abre una puerta para países que históricamente tuvieron dificultades para superar la fase de grupos. La experiencia reciente demuestra que el camino del tercero puede conducir muy lejos. Portugal conquistó la Eurocopa 2016 después de finalizar tercero en su grupo con apenas tres empates en la primera fase.Con este nuevo formato, el Mundial 2026 promete más partidos decisivos, menos eliminaciones prematuras y una segunda oportunidad para quienes logren mantenerse competitivos.