Actualizado Mi�rcoles,

junio

20:44La comparecencia de Pedro S�nchez ante en el Congreso para rendir cuentas acerca de los casos de corrupci�n que cercan a su Gobierno, al PSOE y a su c�rculo familiar, ha arrojado una conclusi�n insoslayable: el presidente ha perdido la confianza de la C�mara. As� lo han demostrado con sus intervenciones los representantes de PP, Vox, Podemos, Junts, UPN, Coalici�n Canaria y hasta el PNV, que ha hecho hincapi� en que la "mayor�a" que ahora le rodea "es negativa". En total, 188 esca�os, m�s que suficientes para dejar constancia de que la legislatura est� agotada y poner en evidencia que la permanencia de S�nchez en La Moncloa es ya un ejercicio de "atrincheramiento" que puede conducir a los socialistas "al precipicio".No ha sido el de hoy un debate ni c�modo ni f�cil para el presidente. Tambi�n los grupos que siguen reclam�ndose como fieles apoyos -ERC, EH Bildu, BNG y Sumar- han reconocido que el rosario de investigaciones judiciales, unas m�s solidas que otras, roza lo inasumible e incluso alguno de ellos ha dejado claro que su sost�n es s�lo cosa de inter�s y depende de lo que se les conceda de aqu� a un a�o cuando ineludiblemente, como plazo l�mite, las urnas emitan sentencia.Las explicaciones de S�nchez sobre la corrupci�n han sido muy pocas. El presidente ha repetido el mismo argumentario que hace un a�o cuando present� su plan de 15 medidas para luchar contra el problema; ha vuelto a decir que la corrupci�n le repugna; ha insistido en el mantra de la "tolerancia cero"; ha hablado de "casos aislados"; se ha victimizado; ha esgrimido como escudo los datos econ�micos; ha aireado una vez m�s el miedo a la derecha y se ha zambullido de cabeza en la estrategia del t� m�s contra el PP pese a que hasta sus aliados -incluido Gabriel Rufi�n, de ERC-, le han avisado de que as� ya no convence.La intervenci�n de Feij�o, apuntalada por la reciente sentencia del Supremo contra Jos� Luis �balos y por la imputaci�n del ex presidente Zapatero, ha sido una sucesi�n de estocadas: "�A partir de cu�ntas sentencias se tiene responsabilidad pol�tica?"; "en la lista de delitos cometidos cabe todo el C�digo Penal"; "usted es el nexo pol�tico corruptor, el que puso el Estado en manos de gentuza" o "aqu�, el �nico agresor es usted: a la naci�n espa�ola".Y ante las palabras del presidente asegurando que "la pregunta no es si el Gobierno va a continuar" sino "c�mo no va a continuar", su contrincante ha replicado: "�Continuar para seguir delinquiendo?".Feij�o ha urgido a S�nchez a "disolver las Cortes". "Vayamos a elecciones", ha dicho, antes de cargar contra quienes, pese a abominar del estercolero de corrupci�n, no dan el paso definitivo para forzar el fin de la legislatura: "Cu�nta indignidad hay en los grupos que apoyan al Gobierno; ahora ya son c�mplices".Santiago Abascal ha acusado al presidente de "socavar los pilares del Estado" y ha repasado todas las letras del abecedario asign�ndole a cada una un caso de corrupci�n: desde la "A, de �balos", hasta la "P, de P.S." y la "Z, de Zapatero". El l�der de Vox ha acusado al presidente de maniobrar "para robar las pr�ximas elecciones" a fuerza de "regalar la nacionalidad a quien nunca ha vivido en Espa�a". Abascal ha reclamado elecciones y ha sentenciado: "Las cucarachas le ganan en resiliencia y eso no las hace admirables".El PNV ha expresado su disgusto pero dar� un �ltimo margen a S�nchez a�n a sabiendas de que el bal�n de ox�geno se desinflar�: "Presente Presupuestos y si no logra aprobarlos, convoque elecciones". Ha sido su portavoz, Maribel Vaquero, quien ha constatado que el Gobierno no tiene la confianza de la C�mara: "Su mayor�a es ya negativa".Podemos, m�s duro, ha sentenciado que "el ciclo ha terminado" y ha urgido a S�nchez a "dejar paso". "Ning�n dem�crata", ha dicho Ione Belarra, "deber�a tener miedo a que la gente tome la palabra". Junts, por su parte, ha reclamado al presidente la "dimisi�n" y ha puesto como ejemplo al premier brit�nico, Keir Starmer. Tanto Coalici�n Canaria como UPN se han apuntado a pedir elecciones, algo que S�nchez no s�lo ha rechazado de plano sino que, adem�s, ha afirmado estar dispuesto a ser de nuevo candidato y "seguir m�s all� de 2027".