La estabilización de la macroeconomía no garantiza por sí misma una mejora en las condiciones de vida de la población, tal como lo demuestra el mercado laboral, según concluyó un trabajo de la Fundación Mediterránea. El documento hizo foco en que el mercado de trabajo presenta una estructura marcada por la disparidad que impide que el ordenamiento de las variables económicas generales impacte de forma automática en el bienestar social.
En esa línea, el informe aseguró que durante el primer trimestre de 2026, los indicadores laborales muestran un escenario de estancamiento en la creación de puestos de trabajo de calidad, donde la estabilización de la inflación y las cuentas públicas no se ha traducido aún en un fortalecimiento de los ingresos o de la seguridad social para los trabajadores.
Los datos oficiales indican que la tasa de desempleo se situó en el 7,8%, lo que representa a 1,8 millones de personas sin ocupación, una cifra similar al 7,9% registrado en el mismo periodo del año anterior. No obstante, la subocupación subió del 10,0% al 11,1%, afectando a 2,5 millones de ciudadanos que trabajan menos horas de las que necesitan.
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