La flexibilización de la importación de maquinaria usada impulsada por el Gobierno encontró una rápida reacción en el sector industrial, donde empresarios cuestionaron la necesidad de facilitar el ingreso de equipos del exterior usados en un contexto de máquinas paradas en las fábricas. "Hoy estamos hablando de capacidad ociosa, no estamos hablando de necesidad de compra de máquinas", advirtió un empresario metalúrgico, mientras otro referente calificó la medida como "un paso hacia atrás".
Las críticas se producen mientras la utilización de la capacidad instalada de la industria alcanzó el 59,9% en abril, o sea, casi 6 de cada 10 maquinas están paradas, según datos del INDEC.
El Gobierno amplió el acceso a maquinaria usada importada y redujo exigencias para empresas
La medida, oficializada en el Boletín Oficial del martes 23 de junio, a través del Decreto 483/2026, redujo requisitos para acceder al régimen, amplió los bienes alcanzados, extendió hasta 30 años la antigüedad admitida para equipamiento reconstruido o actualizado y disminuyó del 30% al 10% la exigencia de compra de bienes nacionales sobre el valor FOB de los bienes importados.
Desde el Gobierno sostuvieron que los cambios buscan impulsar la modernización del entramado productivo argentino mediante una mayor incorporación de tecnología y equipamiento industrial.






