Con la llegada del verano varias localidades navarras han sufrido en los últimos días una “explosión” de la polilla del boj, especie invasora “muy dañina” con el medio natural, sobre todo en su fase de oruga, aunque inocua para las personas. Recibe su nombre del arbusto del que se alimenta. Pamplona, Aibar/Oibar, Leache/Leatxe, Bigüezal, Romanzado o Ezprogui son algunas de las localidades de la comunidad foral en las que se ha registrado la invasión de esta especie.
La polilla del boj, especialmente por las noches, vuela en grupos tan grandes que a veces parece simular una nevada y que, en ocasiones, resulta muy molesta. Durante las últimas semanas, muchas personas, y personal técnico de Guarderío de Medio Ambiente y de la empresa pública Orekan avisan de un fenómeno que tiene presencia en toda Navarra, especialmente en la comarca de Pamplona en lugares como Berriozar, Ansoáin/Antsoain, Villava/Atarrabia o Huarte/Uharte, pero también en zonas de la Navarra media, Prepirineo y Pirineo.
“Es difícil calcular la superficie de boj en la comunidad foral”, señalan desde el Gobierno, porque los bojes, que son muy resistentes a sequía, aparecen como sotobosque o en los bordes, en matorrales siempre mezclados. También ocupan muchos terrenos degradados, acompañando a otras especies.









