Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea propuso este miércoles flexibilizar las normas europeas sobre etiquetado energético de productos, sobre todo electrodomésticos, dispositivos electrónicos y neumáticos, de forma que dicha información no siempre tenga que ofrecerse en papel y pueda ser accesible también por medios digitales.

El Ejecutivo comunitario incluye esta modificación en un nuevo paquete de simplificación legislativa que ahora debe ser adoptado por los Estados miembros y el Parlamento Europeo y que cifra en 125 millones de euros en diez años el ahorro potencial para fabricantes y vendedores de estos productos.

Las normas actuales obligan a informar en papel sobre el rendimiento energético de electrodomésticos (lavadoras, secadoras, aires acondicionados, neveras o frigoríficos, entre otros), dispositivos electrónicos (teléfonos, televisiones o videoconsolas), bombillas y neumáticos con un sistema que clasifica estos aparatos desde la clase A (más eficiente, en verde oscuro) hasta la clase G (menos eficiente, en rojo).

Sin embargo, Bruselas considera que la obligación de aportar esta información siempre en una etiqueta impresa no se ajusta necesariamente a todos los métodos de venta, por lo que propone simplificar las normas pero «sin bajar los estándares o reducir los beneficios para los consumidores«, según defiende la institución.