“Uno no deja de ser ecuatoriano solo por un partido, sino que es para siempre”. La frase de Carlos Cando resumía el sentimiento de varios aficionados que en estos días emprendieron viaje hacia Estados Unidos para acompañar a la selección ecuatoriana en el partido frente a Alemania.La derrota ante Costa de Marfil y el empate sin goles frente a Curazao cambiaron el panorama emotivo y redujeron el optimismo que acompañó a los primeros viajeros del Mundial.Sin embargo, quienes planificaron estos desplazamientos meses atrás mantienen la decisión de apoyar al equipo en el encuentro más exigente de la fase de grupos.PublicidadLa tarde de este martes, decenas de viajeros tomaron vuelos de JetBlue, Avianca, Latam y Copa para viajar a Estados Unidos para ver este partido de cierre de grupo, pues ya habían comprado boletos de manera anticipada. El optimismo de los aficionados ecuatorianosJimmy Iván, de 57 años y residente de Durán, reconoce que los dos primeros partidos dejaron frustración entre buena parte de la hinchada.Él viajó este martes a Estados Unidos. Su viaje incluye una estadía junto a familiares que residen en Estados Unidos y la participación en el conocido banderazo. “No perdemos las esperanzas”, comentó.PublicidadPublicidadPese a ese malestar, mantiene la confianza en una reacción del equipo. Incluso espera que Enner Valencia tenga una actuación determinante. “Este va a ser un partido decisivo que tenemos que ganar o ganar”, afirmó.Según contó, muchos planes cambiaron después de los primeros resultados, aunque considera que es momento de respaldar a la selección. “Hay que echarle para adelante”, expresó.“Muchísimas cosas han cambiado de los itinerarios y de las actividades que tenían programadas los ecuatorianos”, comentó.Entre bromas, aseguró que dentro de su círculo le atribuyen una responsabilidad especial en este viaje. “Yo soy la cábala”, dijo entre risas.Andrés Toro: El sueño del primer MundialA pocos metros, con la maleta en el hombro y una chaqueta del equipo, esperaba Andrés Toro, guayaquileño de 30 años que se prepara para vivir su primer Mundial.Compró sus entradas hace aproximadamente un mes. La ilusión de asistir permanece intacta, aunque reconoce que el panorama deportivo es mucho más exigente. “Esperar los tres puntos y esperar un milagro”, explicó.PublicidadSu destino final será Nueva York, donde lo esperan varios amigos para compartir la experiencia. En una de sus maletas lleva un álbum que espera conseguir firmado durante el viaje. “Ahí vamos a ver a quién nos encontramos por allá”, comentó emocionado.Para él, el valor de esta experiencia va más allá de los resultados que obtenga la selección. “Es la primera vez que voy a acompañar a la selección. Es un sueño que tenía desde niño”, comentó.Carlos Cando: Un vínculo más allá del resultadoPor otro lado, la visión de Carlos Cando, quiteño de 39 años, es diferente. Él ya asistió a los mundiales de Brasil y Catar, considera que el vínculo no depende únicamente de una clasificación o una eliminación.Junto a su novia inició el recorrido hacia Estados Unidos luego de adquirir las entradas varios meses atrás. El viaje, aseguró, siempre estuvo pensado como una oportunidad para acompañar al país y reencontrarse con amigos que viven en distintas ciudades.“Independientemente del resultado, creo que es acompañar al país y acompañar a un equipo”, manifestó.Carlos consideró que Alemania representa un desafío complicado, aunque no comparte el pesimismo de quienes dan por perdido el encuentro.“Estoy confiado de que vamos a tener un resultado. Mínimamente un empate y, si no, ganar”, señaló.Durante sus experiencias en Brasil y Catar, uno de los aspectos que más valoró fue la posibilidad de coincidir nuevamente con personas que conoció en distintos momentos de su vida. Esta vez espera repetir esa experiencia antes y después del partido.Algo que comparten los viajeros es la decisión de mantener un plan construido meses atrás y acompañar a la Tri en un momento en el que los resultados han generado más cuestionamientos que celebraciones. (I)