Revés judicial para los acreedores por los recortes de las primas de las renovables. Un tribunal estadounidense ha blindado a la Selección Española de Fútbol de las peticiones de embargo que los inversores que pleitean contra España, encabezados en su mayoría por el fondo norteamericano Blasket Renewables Investments, están realizando en todo Estados Unidos para tratar de garantizar el cobro de parte de las indemnizaciones reconocidas en el marco de casi una treintena de arbitrajes.El juez John D. Bates, del distrito de Columbia, ha determinado que el conjunto nacional de fútbol, que se encuentra en plena participación del Mundial que se celebra en EE UU, México y Canadá, y la Real Federación Española, no entran dentro del catálogo de activos susceptibles de embargo. Según explica en una resolución del pasado 22 de junio, se trata de entes jurídicos independientes y no de “alter egos” del Estado español.El magistrado concluye que las solicitudes de información realizadas por los acreedores para conocer sus formas de financiación, así como sus relaciones comerciales y pagos efectuados para sufragar la participación del equipo nacional en la competición deportiva son “irrelevantes”. En este sentido, el juez de Columbia estima la petición de España de anular o modificar las peticiones relacionadas con la Copa del Mundo y ordena a Blasket a modificar las peticiones de información con el objetivo de excluir los datos financiero privados de la federación y del Banco de España.Los fondos que ostentan el derecho de representación y cobro de muchos de estos litigios, entre ellos la firma de inversión Blasket Renewable, han aprovechado que la competición internacional se celebrará en Estados Unidos, país donde la justicia se ha puesto, por el momento, del lado de los demandantes y ha rechazado la inmunidad soberana invocada por España, que se niega a pagar las compensaciones. Así, exigieron a España que identifique los patrocinios, licencias, contratos, pagos a terceros, cuentas bancarias y acuerdos de crédito relacionados con el evento, y que explique la estructura de gobernanza de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).En concreto, solicitaron acceder a los acuerdos de suministro de propiedades, instalaciones o recursos (uniformes y equipaciones, campos, edificios y gimnasios) firmados con Adidas y con Baylor School, en Chattanooga en el estado de Tennesse, cuyas instalaciones deportivas han sido elegidas por la selección para utilizarlas como campamento base. También se han requerido los contratos sobre servicios de logística (transporte de carga y gestión de equipos en estadios, centro de entrenamientos o lugares de concentración) cerrados con Rock-it Cargo; y los acuerdos de hospitalidad para la delegación española (alojamiento y catering) sellados con las cadenas hoteleras Vision Hospitality y Hilton.Asimismo, los fondos también querían conocer cualquier comunicación que estas compañías hayan mantenido con España, englobando bajo este término a ministerios, agencias españolas en EE UU, subdivisiones políticas y representantes, así como la propia selección española de fútbol, la RFEF y el Consejo Superior de Deportes (CSD).El embargo de activos y bienes es una de las estrategias que inversores y fondos oportunistas que han ganado la batalla a España por el recorte de las primas de las renovables están llevando a cabo en varias jurisdicciones extranjeras, como Reino Unido, Australia, Bélgica y Estados Unidos, para intentar cobrar las indemnizaciones de un total de 1.700 millones de euros más intereses otorgadas en casi una treintena de laudos arbitrales.El frente norteamericano se abrió después de que la justicia de Columbia afirmara en varias resoluciones dictadas en el último semestre de 2025 que estos fallos arbitrales tenían carácter de sentencias firmes. De este modo, dio luz verde a iniciar los procedimientos de reconocimiento y ejecución en siete casos cuya deuda suma más de 600 millones de euros más intereses. La representación legal de España ha recurrido todos estos casos ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos.