Un estudio europeo asoció ocho conservantes alimentarios con un mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares (Imagen Ilustrativa Infobae)Lo que comemos influye de manera directa en el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. Por eso, en los últimos años, distintos estudios científicos apuntan a una misma recomendación: priorizar alimentos reales y limitar el consumo de ultraprocesados, incluso cuando se promocionan con etiquetas de “saludables” o “light”.En esa línea, una reciente investigación francesa, publicada en mayo en European Heart Journal, la revista científica de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), sugirió que quienes consumen con regularidad productos con conservantes podrían afrontar un mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares. PUBLICIDADEn diálogo con Infobae, el doctor Nicolás Renna, presidente de la Sociedad Interamericana de Hipertensión (IASH) y ex presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA), sostuvo: “Es un estudio muy relevante por su gran tamaño poblacional y por la calidad de la información dietaria recopilada”. Y agregó: “Sin embargo, es importante destacar que se trata de un estudio observacional. Esto significa que demuestra una asociación, pero no puede confirmar que los conservantes sean la causa directa de la hipertensión o de los eventos cardiovasculares”.PUBLICIDADEl estudio observacional, liderado por el Equipo de Investigación en Epidemiología Nutricional de la Universidad Sorbonne Paris Nord y la Universidad Paris Cité, analizó datos de 112.395 voluntarios en Francia y encontró una asociación entre el consumo de ocho aditivos alimentarios de uso común con hasta 29% mayor riesgo de presión arterial elevada. El análisis halló que las asociaciones fueron más marcadas entre quienes registraban mayor ingesta de aditivos, un patrón compatible con la idea de que a mayor exposición, mayor riesgo potencial.PUBLICIDADLas conclusiones respaldan priorizar opciones naturales o mínimamente tratadas y evitar ingredientes ultraprocesados (Imagen Ilustrativa Infobae)Los ocho conservantes que se asociaron con un mayor riesgo de hipertensión fueron:Sorbato potásico (E202): utilizado en panes industriales, quesos, bebidas y productos envasados.Metabisulfito potásico (E224): aparece con frecuencia en vinos, frutas deshidratadas y alimentos conservados.Nitrito de sodio (E250): se encuentra principalmente en embutidos, salchichas, jamones y otras carnes procesadas.Ácido ascórbico (E300): se emplea como antioxidante en bebidas, panificados, enlatados y productos industrializados.Ascorbato de sodio (E301): es habitual en carnes procesadas y productos envasados para ayudar a conservar el color y la “frescura”.Eritorbato de sodio (E316): se utiliza sobre todo en fiambres y carnes curadas.Ácido cítrico (E330): es muy común en gaseosas, golosinas, jugos, salsas y ultraprocesados.Extractos de romero (E392): se incorporan como conservante en snacks, comidas listas para consumir y productos congelados.Un tensiómetro digital muestra lecturas de 152/78 junto a un estetoscopio y un vaso de agua, enfatizando la importancia del monitoreo y el cuidado cardiovascular preventivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)El especialista argentino, investigador del CONICET y jjefe de la Unidad Coronaria y la Unidad de Hipertensión del Hospital Español de Mendoza, precisó: “La recomendación no es generar temor hacia un conservante específico, sino mejorar la calidad global de la alimentación”.PUBLICIDADY aclaró: “No se trata de eliminar completamente estos alimentos, sino de que no constituyan la base de la dieta. La evidencia actual sugiere que el patrón alimentario global tiene mucho más impacto sobre la salud cardiovascular que un único ingrediente o aditivo aislado”.“Estos resultados deben interpretarse como una señal de alerta y como una nueva pieza de evidencia dentro de un cuerpo de datos cada vez más amplio que relaciona los alimentos ultraprocesados con un mayor riesgo cardiovascular. En la práctica clínica diaria no justifican prohibir determinados aditivos ni generan cambios inmediatos en las recomendaciones, pero sí refuerzan la importancia de promover patrones de alimentación basados en alimentos frescos o mínimamente procesados”, apuntó Renna.PUBLICIDADEs importante hacer una consultar al cardiólogo para que realice un diagnóstico en caso de tener hipertensión (Imagen Ilustrativa Infobae)Según el estudio, el 99,5% de los participantes consumió al menos un conservante alimentario en los dos primeros años del estudio. La investigación indicó que quienes ingerían más conservantes no antioxidantes presentaban un 29% más de riesgo de hipertensión y un 16% más de riesgo de enfermedad cardiovascular que quienes consumían menos.PUBLICIDADLa Sociedad Europea de Cardiología también señaló que las personas con mayor consumo de conservantes antioxidantes registraban un 22% más de riesgo de hipertensión. En el estudio, los conservantes no antioxidantes se describen como aditivos destinados a frenar el crecimiento de microorganismos dañinos, como mohos y bacterias, mientras que los antioxidantes buscan evitar la oxidación de los alimentos.La investigación fue dirigida por la doctora Mathilde Touvier, directora de investigación del INSERM (Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica), y Anaïs Hasenböhler, estudiante de doctorado. Ambas integran el Equipo de Investigación en Epidemiología Nutricional de la Universidad Sorbonne Paris Nord y la Universidad Paris Cité en Francia.PUBLICIDADTouvier sostuvo que estudios experimentales previos habían apuntado de forma consistente a posibles efectos de estos conservantes sobre el estrés oxidativo o el funcionamiento del páncreas. Hasenböhler agregó que se trata del primer estudio de este tipo que examina los vínculos entre una amplia gama de conservantes y la salud cardiovascular.El análisis en miles de voluntarios franceses halló que la mayor ingesta de estos aditivos se relacionó con más diagnósticos de presión arterial elevada y también con un aumento del 16% en enfermedad cardiovascular