Redacción Ciencia (EFE).- El consumo frecuente de bebidas azucaradas y zumos de frutas durante la infancia y adolescencia está fuertemente vinculado con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la edad adulta, según han comprobado investigadores estadounidenses al hacer un seguimiento de más de 25.000 personas durante 25 años.
La investigación señala que, a diferencia de la fruta entera, los líquidos procesados o con azúcares añadidos impactan negativamente en la salud cardiovascular a largo plazo, y que reemplazar esas bebidas por agua, leche o piezas de fruta reduce significativamente las probabilidades de desarrollar presión arterial alta; las conclusiones se publican hoy en la revista Circulation de la Asociación Estadounidense del Corazón.
La investigación analizó a más de 25.000 participantes del estudio «Growing Up Today» (‘Crecer hoy en día’), que incluyó a personas que inicialmente tenían entre 9 y 16 años, realizando un seguimiento durante 25 años, y mediante cuestionarios periódicos (cada 1 a 4 años) los científicos evaluaron la dieta de los participantes, midiendo específicamente su consumo de refrescos, bebidas deportivas, zumos de frutas y frutas enteras.











