Lautaro Servín, un joven de 17 años, fue muerto a balazos por dos motochorros este martes 23 de junio, cuando se dirigía a la escuela acompañado por su padre, en la localidad de San Francisco Solano, ubicada en el sur del Gran Buenos Aires. Marcelo, el progenitor del adolescente, les dijo a los investigadores que escuchó a los atacantes expresar: “Dijeron: ‘No murió’, y volvieron a disparar”. Según Clarín, el estudiante quiso defender a su progenitor, quien luchaba contra los delincuentes que intentaban sacarles sus teléfonos celulares y la mochila que tenían. En ese momento, recibió los tiros y cayó al piso, convulsionando en la calle Rivadavia. Un vecino lo trasladó de urgencia en su auto al hospital Oñativia, que se encuentra en el pasaje San Juan, donde tuvo un paro cardíaco y falleció. Entrevistado por la prensa, Servín reveló que los ladrones “vienen de atrás con dos motos”, uno de ellos ya empuñando el arma, se les tiran encima y hacen “tres tiros”. “Yo me tiro como si me hubiera pegado, mi hijo se acerca y ahí se dan cuenta y dicen 'está vivo' y volvieron para matarnos”, especificó.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.












