Cuando en 1975 comenzaron las obras de la central térmica de Foix, en Cubelles, seguro que a nadie del equipo, desde los ingenieros al último operario, se le pasó por la cabeza que algún día aquel entorno volvería al estado natural. Como si nada hubiera pasado. Como si ese terreno no hubiese acogido una instalación que ocupaba el espacio equivalente a 12 campos de fútbol. No lo sospecharon, y sin embargo eso es lo que está sucediendo. La compañía que edificó y operó la central acomete desde hace más de 9 años no solo su deconstrucción, sino la regeneración tanto del terreno como de su entorno.Entre el comienzo de la construcción y la puesta en marcha transcurrieron solo cuatro años (1979). El proceso de desmantelamiento, sin embargo, va a superar los diez. Solo este dato ya sugiere la complejidad del proyecto, teniendo en cuenta además que los medios técnicos actuales son muy superiores a los de los setenta.Antigua central térmica de Foix (Cubelles) EndesaEntre el comienzo de la construcción y la puesta en marcha transcurrieron solo cuatro años (1979). El proceso de desmantelamiento, sin embargo, va a superar los diez. Solo este dato ya sugiere la complejidad del proyecto, teniendo en cuenta además que los medios técnicos actuales son muy superiores a los de los setenta. También refleja la dimensión del concepto de sostenibilidad que aplica Endesa en su política ambiental y de economía circular. Abarca lo macro y abarca lo micro, lo mismo reaprovecha los escombros que una pequeña probeta de laboratorio.Endesa, a través de un enfoque de valor compartido, incorpora a su estrategia de negocio las prioridades y necesidades de las comunidades locales, genera valor a la compañía al mismo tiempo que ayuda a mejorar las condiciones económicas y sociales del entorno donde opera”Fernando JoverResponsable de las obras de desmantelamientoEsos diez años largos de proyecto también reflejan la complejidad de diseñar, planificar y ejecutar de forma meticulosa todas las variables posibles de economía circular. Asegura que nada se desperdicia, que todo se reaprovecha. Desde los árboles de la zona ajardinada a cada kilo de las 27.000 toneladas de residuos procesados en una primera fase, con un porcentaje de valorización superior al 93%, del hormigón y los equipos industriales a pilas, cables o aceites minerales de la maquinaria pesada.Como explica Jover, no solo se trata de ejecutar miles de decisiones puntuales, sino de estudiar las diferentes alternativas para elegir la mejor solución, la gestión documental, de permisos y trámites, además del monitoreo continuo para confirmar que planes y resultados se alinean. En consecuencia, la compañía moviliza un equipo humano igualmente diverso de especialistas en demolición, reciclaje y gestión medioambiental.Antigua central térmica de Foix (Cubelles) EndesaEl proyecto comenzó por desmantelar todas las instalaciones en superficie. Naves, talleres, almacenes, torres de iluminación, caldera, oficinas, depósitos… una pequeña ciudad. Hablamos de una deconstrucción controlada y, en ciertos casos, quirúrgica. Por ejemplo, en la icónica chimenea de 175 metros se hizo mediante un robot de cinco brazos, operado por control remoto desde una plataforma suspendida, que desde la parte superior proyectaba los cascotes hacia el interior de la estructura.A continuación, tocaba analizar exhaustivamente el estado del terreno para su restauración. No fue necesario; “suelos inalterados” fue el veredicto de los análisis, lo que acredita el cuidado tanto en la construcción como en la operación de la central para no generar filtraciones.Antigua central térmica de Foix (Cubelles) EndesaEn paralelo, se desarrollaba la gestión patrimonial de todos los objetos rescatables. El propio Fondo Histórico de Endesa ha acogido unos 900 “elementos singulares” entre fotografías, audiovisuales y piezas vinculadas al funcionamiento de la central. Tanto el Ayuntamiento de Cubelles como institutos de secundaria o la Universitat Politècnica de Catalunya han recibido, entre otros, maquetas, un mural cerámico (obra del escultor Pedro Llorente) o equipamiento de laboratorio. Igualmente, el Consistorio y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Barcelona se han hecho cargo del sistema de control de la calidad del aire que antes operaba la central.Ahora están concluyendo la fase con diferencia más retadora: desmantelar toda la infraestructura, en gran parte marítima, de presa, canalizaciones y tuberías subterráneas que aportaban agua al circuito de refrigeración.Cuando finalice, en el segundo semestre de 2027, el municipio, sus habitantes y visitantes habrán ganado una playa de más de un kilómetro. Un espacio costero de esa magnitud no se recupera con solo retirar instalaciones industriales. Es, sobre todo, resultado de un plan de regeneración con estudios exhaustivos del sistema litoral, corrientes marítimas, oleajes, vientos y balances de sedimentos en la dársena. Además de derribar el dique, ha habido que aportar arena y estabilizar la línea de costa.Fotomontaje de cómo quedará el litoral de Cubelles una vez finalicen las obras Endesa“Lograremos una ganancia neta —apunta Fernando Jover— de 12 hectáreas de playas y zonas dunares, que se unirán con otras dos playas vecinas. Además de estabilizar el litoral, el proyecto integra el paisaje y crea nuevos hábitats, con los beneficios añadidos de proteger la costa, frenar la erosión y recuperar biodiversidad”.Mientras unos equipos desmantelan una gran tubería, otros replantan especies autóctonas, retiran las invasoras o vigilan cada mañana, antes de empezar las obras, si algún chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) ha puesto huevos en la arena. Si en cualquier momento descubren un ejemplar de tortuga, detienen el trabajo y la ponen a salvo antes de continuar.“Una vez terminado el proceso, realizaremos una monitorización y seguimiento de los resultados y del estado general de las playas y de su zona de afección”, explica Jover. “De esta forma, tendremos un control batimétrico y topográfico del perfil de la playa, de los sedimentos, la calidad del agua y las especies autóctonas que se desarrollan en estos hábitats, tanto en mar como en tierra”.Si se cumplen todos sus objetivos —algunos ya se han alcanzado—, Cubelles no solo recuperará el entorno cedido en 1975. Recibirá un espacio natural en algunos aspectos mejorado.“El principal beneficio es para toda la ciudadanía”Durante casi 40 años generó empleo, estimuló la economía local y alimentó de energía la industria y la urbanización catalanas. La Central Térmica de Foix contribuía con su presencia, ahora lo hará con su ausencia y el proceso de recuperación. El proyecto ha conservado las zonas verdes y arboladas de la central, además de trasplantar ejemplares (olivos, encinas y una especie protegida de palmito) en diferentes puntos del municipio. Pero el mayor impacto ambiental corresponde a la incorporación de más de un kilómetro de playas y arenales al patrimonio natural (y económico) de Cubelles. Con mayor valor, si cabe, en el contexto de una costa tan urbanizada. “El principal beneficio es para toda la ciudadanía: recuperamos un espacio que volverá a ser público y accesible para pasear, disfrutar del entorno, conectar todo nuestro frente marítimo y mejorar nuestra capacidad para resistir temporales y los efectos del cambio climático”, explica la alcaldesa de Cubelles, Rosa Fonoll i Ventura.“Tendrá un efecto muy positivo en nuestra economía. Una costa más natural, mejor conectada y ambientalmente más valiosa refuerza nuestro atractivo turístico, beneficia el comercio y la restauración, y genera nuevas oportunidades vinculadas al turismo sostenible, al ocio y a las actividades medioambientales. Cubelles lleva años apostando por la renaturalización de su costa y este proyecto supone un gran paso adelante”.
De central térmica a espacio natural: Barcelona recupera 12 hectáreas de biodiversidad y un kilómetro de playa
Endesa está completando un proyecto de desmantelamiento industrial referente en el sector: la Central Térmica de Foix (Cubelles) se deconstruye para regenerar todo su entorno natural









