Durante el gobierno de Petro, la relación entre Estados Unidos y Colombia se estaba deteriorando. Hace apenas cinco meses, Trump amenazó con una acción militar contra el país sudamericano. Calificó a su mandatario como “un enfermo” y lo acusó de “dirigir fábricas de cocaína”.Así, la alianza de décadas con el tercer país más poblado de Latinoamérica -un actor clave en la guerra antidrogas de Estados Unidos- parecía estar a punto de romperse.Pero según consagró The New York Times, con la aparente victoria este domingo de Abelardo de la Espriella -un abogado que asegura que perseguirá a los narcotraficantes por la fuerza militar-, Colombia está a punto de recuperar el favor del presidente estadounidense.El abogado y candidato, Abelardo de la Espriella. Foto: archivo Luisa Gonzalez El triunfo de De la Espriella, la iteración más reciente de la ola de victorias de líderes ultraderechistas en la región, le da a Trump un aliado clave en su intento por expandir la influencia estadounidense en Latinoamérica. Y esto ocurre en una región marcada por décadas de intervención de Washington, pero también harta de la violencia derivada del crimen organizado.Ahora, Trump contará con un aliado entusiasta al mando de Colombia, el mayor productor mundial de cocaína y actor clave en la batalla cada vez más militarizada del presidente estadounidense contra el narcotráfico. Y la presidencia de De la Espriella plantea la posibilidad de que las fuerzas estadounidenses se involucren más profundamente en la lucha contra las organizaciones narcotraficantes colombianas.La victoria de “el Tigre” -seudónimo que utilizó De la Espriella durante su campaña en referencia a la estrategia electoral de Javier Miliei- ha sido bien recibida por muchos colombianos desilusionados, pero ha generado preocupación entre los críticos, quienes temen que un enfoque puramente militar provoque más derramamiento de sangre sin reducir significativamente el flujo de drogas.Un “enfoque militar”Estados Unidos, tras derrocar al expresidente Nicolás Maduro en enero, ejerce ahora amplia influencia sobre Venezuela, donde la semana pasada abatió al líder del tren de Aragua, el Niño Guerrero. El Pentágono inició recientemente operaciones militares conjuntas contra bandas de narcotraficantes en Ecuador. Y Bolivia recibió de nuevo a agentes antidrogas estadounidenses en su territorio por primera vez tras dos décadas de gobierno de izquierda.De La Espriella “probablemente terminará siendo el mejor socio para Estados Unidos en América Latina”, declaró en una entrevista el senador Bernie Moreno de Ohio, republicano nacido en Colombia, citado por The New York Times.— Commentary Donald J. Trump Truth Social Posts On X (@TrumpTruthOnX) June 22, 2026