La querella que representa a familiares de las víctimas del hundimiento del ARA San Juan solicitó este martes la pena máxima para los cuatro ex altos mandos de la Armada que están siendo juzgados en Río Gallegos. Durante la primera jornada de alegatos, las abogadas sostuvieron que la tragedia no fue consecuencia de un hecho imprevisible, sino del resultado de una serie de decisiones, omisiones y advertencias que, según afirmaron, fueron ignoradas por quienes tenían responsabilidades de conducción. Ante el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, las representantes legales reclamaron cinco años de prisión efectiva e inhabilitación para ejercer cargos públicos para los acusados. En su exposición, remarcaron que el submarino acumulaba problemas técnicos y que la misión se llevó adelante pese a las señales de alerta existentes. “No fue el mar el que los hundió”, sostuvieron durante los alegatos, al argumentar que la responsabilidad debe analizarse en la cadena de mando y en las decisiones adoptadas antes de la pérdida de contacto con la embarcación, donde murieron los 44 tripulantes. La acusación contra los ex altos mandos Las abogadas Lorena Arias y Valeria Carreras respaldaron en líneas generales la acusación presentada por la fiscalía y desarrollaron una reconstrucción propia de los hechos ocurridos antes del naufragio del 15 de noviembre de 2017. Según plantearon, el ARA San Juan fue enviado a cumplir una misión para la que no estaba plenamente preparado y existieron antecedentes técnicos que debieron haber encendido alarmas dentro de la estructura naval.