Daniel Ortega y Rosario Murillo controlan una maquinaria de represión con pantallas mostrando mapas de Costa Rica y Honduras y fotos de exiliados nicaragüenses, mientras figuras huyen de su sombra. (Imagen Ilustrativa Infobae)La consolidación del poder de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua ha dejado una secuela de muertes de opositores y críticos, según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam). El informe, divulgado el lunes en Costa Rica y retomado por la agencia EFE, señala que al menos nueve personas han perdido la vida bajo custodia estatal en los últimos siete años, la más reciente en mayo.Las protestas ciudadanas que iniciaron el 18 de abril de 2018 marcaron un punto de inflexión. El detonante fue una reforma a la seguridad social, pero muy pronto la exigencia central pasó a ser la renuncia del presidente Ortega, quien permanece en el poder desde 2007. PUBLICIDADLa represión a estas manifestaciones, que el gobierno calificó como “intento de golpe de Estado”, resultó en una cifra de muertos que varía según la fuente: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos registró al menos 355 víctimas, mientras que organizaciones locales elevaron el número a 684. Ortega, por su parte, admitió “más de 300”.El análisis del Cetcam destaca que la violencia estatal y la crueldad se han convertido en políticas permanentes del régimen. Los investigadores señalan que esta radicalización se evidenció en la respuesta a las protestas de 2018 y 2019. Entre las acciones documentadas se incluye el desalojo violento de recintos universitarios ocupados por estudiantes.PUBLICIDADUna madre indígena con vestimenta tradicional llora y sostiene una vela encendida frente a un muro con los nombres de presos políticos fallecidos, bajo la sombra de figuras opresoras. (Imagen Ilustrativa Infobae)Desde entonces, las prácticas represivas han adquirido nuevas formas, como los asesinatos y atentados criminales contra personas exiliadas en países como Costa Rica. Casos como los de Rodolfo Rojas, Roberto Samcam y Joao Maldonado ilustran lo que el Cetcam describe como persecución transnacional.El Cetcam sostiene que los atentados y asesinatos se caracterizan por la saña y la crueldad. Según el informe, organizaciones de derechos humanos han confirmado que las motivaciones detrás de estos hechos son políticas, más allá de quién los ejecuta materialmente.Uno de los aspectos más alarmantes del informe es la referencia a la práctica sistemática de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas y tratos crueles a prisioneros políticos desde 2018 hasta la actualidad. Además, se denuncia la negación de atención médica oportuna y adecuada para los llamados presos de conciencia.PUBLICIDADEl Cetcam también menciona las exposiciones públicas forzadas de detenidos, supuestamente para negar la desaparición forzada, y la persistencia de torturas y tratos inhumanos hacia los opositores encarcelados.En palabras de los investigadores, “este recuento pone en evidencia que la dictadura realiza estas macabras prácticas como una decisión consciente y premeditada, sin que le importe la humanidad de los nicaragüenses en general, y de las personas prisioneras políticas en particular”.Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua, es caricaturizada sosteniendo una estructura de poder que se apoya en la silueta difuminada de Daniel Ortega, con banderas del FSLN al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)De acuerdo con el análisis del Cetcam, las acciones descritas configuran lo que consideran crímenes de lesa humanidad. El centro de pensamiento, conformado por especialistas centroamericanos de varias disciplinas, afirma que la lógica del poder en Nicaragua está marcada por la necropolítica y la violencia sistematizada.PUBLICIDADEn resumen, la consolidación de Ortega y Murillo ha ido acompañada de una política de represión extrema, con consecuencias mortales y una grave afectación a los derechos humanos, según el informe presentado en Costa Rica.
Ortega y Murillo, siete años de represión en Nicaragua: nueve muertes bajo custodia, protestas de 2018 y un informe divulgado en Costa Rica
Un centro de estudios centroamericano pone fechas, nombres y cifras a una deriva que comenzó con la reforma al seguro social. La lista de fallecimientos en prisión suma un nuevo caso en mayo. Y el relato abre otra pregunta clave








