El colectivo Las Exiliadas Nicas y RSF España presentan un informe que expone la complicada situación de los medios nicaragüenses, dentro y fuera del país
Las protestas sociales de 2018 marcaron un punto y aparte para Nicaragua. La dictadura de la pareja presidencial de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, ya se había consolidado en el poder durant...
e casi una década, y con ello, puesto las bases para sofocar la libertad de prensa, expresión e información: control del discurso, estigmatización de los medios, apropiación del sistema político y mediático. Pero el grado de represión que se empleó durante esas mismas manifestaciones, en las que murieron más de 300 personas, entre ellas menores de edad, abrió un nuevo capítulo para la prensa en el país. Desde entonces, se ha registrado el cierre o la confiscación de 61 medios de comunicación y el exilio forzado de 309 periodistas y trabajadores del sector, según datos recogidos por la Fundación por la Libertad de Expresión y la Democracia (FLED).
La ONG Human Rights Watch (HRW) denunció en su informe anual World Report 2026 el desmantelamiento de la sociedad civil nicaragüense, con el cierre de más de 5.500 organizaciones, entre ellas grupos de derechos humanos, organizaciones humanitarias y benéficas, y universidades. En el momento de la publicación de su informe, en febrero de este año, HRW cifró en 293 los periodistas que habían huido de Nicaragua, la segunda cifra más alta de la región.






