Alemania se encamina a reformar el sistema de pensiones, para lo que el Gobierno germano ha recibido este martes un informe de una comisión de expertos. Entre las medidas, destaca el aumento de la edad de acceso a la jubilación, hasta los 70 años, y la creación de una pensión de capitalización obligatoria, complementaria a la pensión pública, y a la que los trabajadores y empresas irán aportando progresivamente hasta el 2% del salario.

“No sólo los más acomodados, sino también quienes tienen ingresos normales se beneficiarán del desarrollo económico y, por tanto, del mercado de capitales”, afirmó este martes en una rueda de prensa el canciller alemán, Friedrich Merz, informa la agencia EFE.

Merz definió el informe como un “paquete equilibrado” de propuestas, que el Gobierno alemán –coalición de conservadores y socialdemócratas– pretende aplicar en su integridad. El objetivo de comenzar con la primera fase legislativa en la segunda mitad del año, con el fin de que la reforma pueda entrar en vigor lo antes posible.

Contiene 33 medidas concretas, respaldadas por sus integrantes en su totalidad y por unanimidad. El político conservador añadió que resulta “muy tranquilizador” que este modelo basado en el capital e inspirado en los países escandinavos –en concreto en el modelo sueco– es “resistente a las crisis”, y aseguró que incluso con una crisis financiera y económica como la sufrida en los años 2007 y 2008, las pensiones seguirían aumentando.