Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- La protección de las víctimas de violencia machista y contra la infancia y la «prioridad absoluta» para los menores migrantes que llegan a las costas canarias en una situación de «extrema vulnerabilidad», son algunos de los retos del nuevo fiscal superior de Canarias, Jaime Serrano-Jover. En el discurso que ha pronunciado este martes tras tomar posesión de su cargo, Serrano-Jover ha agradecido a la fiscal general del Estado, Teresa Peramoto -que ha presidido el acto-, haber confiado en su proyecto y ha destacado que la «violencia de género será una prioridad irrenunciable». «Si hay una causa que no admite dilaciones, esa es la protección de las mujeres víctimas de violencia de género», ya que las cifras obligan a actuar con determinación tras las más de 5.000 denuncias en Gran Canaria y 5.400 en Tenerife el pasado año, ha señalado. Porque «si hay una mujer que ha encontrado el valor de dar el paso más difícil de su vida», la «Fiscalía debe estar a su altura», ha remarcado. Por ello, ha considerado «imprescindible avanzar en la dotación de juzgados especializados entre las dos provincias» y evitar que pueda haber una desigualdad real en la atención de las víctimas, por lo que ha abogado por la creación de la tercera Unidad de Violencia sobre la Mujer en Tenerife, y trabajar para que los recursos, los protocolos y las especialización sean homogéneas en todo el archipiélago. Así mismo, ha defendido la necesidad de un órgano judicial especializado contra la infancia y la adolescencia en Tenerife, como el creado en Las Palmas de Gran Canaria (único de España, hasta la fecha), que ha demostrado su eficacia, y no por ser una cuestión de «eficacia procesal sino de dignidad». Las Oficinas de Atención a las Víctimas, que deben estar presentes en todas las provincias y áreas judiciales, será otra de sus metas, con el fin de que toda persona que ha sufrido un delito encuentre «orientación jurídica, psicológica y social». Por otra parte, ha subrayado que la llegada masiva de personas en situación de «extrema vulnerabilidad» en pateras o cayucos a las islas, entre ellas los menores, «exige una respuesta coordinada, eficiente y profundamente humana del Ministerio Fiscal» y ha abogado por consolidar y reforzar el modelo de actuación que ha permitido que la Fiscalía canaria sea un referente reconocido en la gestión de la crisis migratoria. Ha señalado también que en su proyecto persigue impulsar la mediación penal como herramienta restauradora que pone a la víctima en el centro del proceso, potenciar la investigación y persecución de las figuras delictivas vinculadas al crimen organizado en coordinación con otros organismos, promover la Oficina Fiscal y la figura de los facilitadores procesales para garantizar el acceso a la justicia de las personas con discapacidad. Serrano-Jover ha manifestado que espera desempeñar su nueva responsabilidad «la mitad de bien» que lo han hecho sus predecesores y «siguiendo la inmejorable herencia» que han dejado. Además, ha recalcado que favorecerá las acciones necesaria parar dar a conocer la Fiscalía porque «necesita ser conocida, cercana y valorada por la sociedad canaria». Para ello, promoverá convenios con la universidad, dará continuidad a los que mantiene con la Consejería de Educación y propiciará la participación de los fiscales en foros para que la ciudadanía comprenda su relevancia constitucional. Por su parte, Teresa Peramato ha destacado la trayectoria profesional del nuevo fiscal superior de Canarias por su «equilibrio entre rigor jurídico y cercanía institucional». «Un equilibrio que exige algo más que la correcta aplicación de la norma: exige la mirada propia del Ministerio Fiscal, una mirada informada por la objetividad y la imparcialidad, atenta a la realidad social y guiada por un profundo sentido de la justicia», ha señalado. EFE