Sala VORJuli�n �lvarez, en el Argentina-Austria.EFEActualizado Martes,
junio
12:56"No es momento para hablar de esto", comenz� Juli�n �lvarez su alocuci�n, antes de, por supuesto, hablar de esto. Lo que el muchacho no pod�a aguantar sin decir es que desea irse del Atleti y consider� que ese momento que no era el adecuado pero, para qu� mentir, le importaba un bledo era justo despu�s de necesitar que, en el triunfo de Argentina, un se�or mayor le regalase un gol y corriera luego a meterlo �l mismo ante su incapacidad para hacerlo solo. El timing, en efecto, es curioso.Futbol�sticamente, no existe motivo para pagar 150 millones por Juli�n (creo, eso s�, que en el Bar�a, el Arsenal o el PSG, rodeado de jugadores mejores que �l, funcionar�a; ha nacido para ser teniente y no general) y, de llegar una oferta en esa l�nea, el Atleti deber�a empaquetarlo con lacito y tarjeta de agradecimiento. No pasar�a nada. Ha visto en los �ltimos 20 a�os c�mo se iban delanteros mucho mejores y m�s queridos: Fernando Torres, Ag�ero, Falcao, Diego Costa, Griezmann... Sobrevivi� a cada ruptura como sobrevivir� a esta si se produce porque, a diferencia de todos los anteriores, el argentino no vale lo que cuesta.Sin embargo, la decisi�n es mucho m�s compleja a nivel institucional, a�n m�s tras los tuits populistas de las �ltimas semanas, esos infantiles zascas para contentar a sus hinchas m�s simples que ahora le vuelven cual b�meran. Ceder, aunque no sea con el Bar�a, situar�a al Atleti de Apollo como una prolongaci�n de la vieja filosof�a del gilismo, esa que le ha limitado desde hace 40 a�os: todo est� en venta e importa m�s ganar dinero que partidos. El futbolista tiene contrato hasta 2030 y 500 millones de cl�usula. Si de verdad no quiere venderlo, puede no hacerlo y, no se enga�en, diga lo que diga hoy, Juli�n estar�a jugando de rojiblanco sin rechistar dentro de dos meses. Su fuerza es muy escasa.Esa es la tesitura a la que se enfrenta el Atleti, hacer una gran operaci�n econ�mica o reescribir su estatus en el f�tbol europeo. Si me preguntan, me da igual lo que piense el resto: fuera el suplente de Lautaro y a fichar por menos dinero, sin ir m�s lejos, al titular. Lo que de verdad me indigna es que, en pleno Mundial, estemos hablando de un tal Juli�n �lvarez existiendo Messi. Ni a Dios respeta.











