Etxebarria asegura que si las entidades federadas no han entrado en ning�n proyecto 'de arraigo' es porque tampoco se les ha pedido, y subraya que, llegado el caso, podr�n dar "todas las explicaciones del mundo" de su aprobaci�n o rechazo porque todas las inversiones se estudiar�n con el mismo rigor"Las propuestas de inversi�n que lleguen a trav�s del Gobierno vasco se van a aprobar, o no, soberanamente y con los mismos criterios de an�lisis y con el mismo rigor con que se estudia el resto". El presidente de la Federaci�n de Entidades de Previsi�n Social Voluntaria (EPSV), Ignacio Etxebarria, tranquiliza as� a quienes han podido ver en el nuevo decreto que regular� esta figura una imposici�n del Ejecutivo auton�mico para destinar parte de sus fondos a operaciones industriales sugeridas por el propio Gobierno.—Ajuria Enea est� dando a entender que los fondos de las EPSV hasta ahora no ten�an una mirada preferente hacia el Pa�s Vasco y que, a partir de ahora, gracias a este decreto s� la van a tener. �Est�n ustedes molestos con ese mensaje?—Este Gobierno ha hecho bandera de la colaboraci�n p�blico-privada y ha querido que eso tambi�n quede reflejado en un cambio regulatorio cuyo objetivo principal es armonizar nuestra normativa, que est� muy dispersa. Es l�gico, pero es verdad, y se lo hemos trasladado, que el tono que han utilizado ha podido generar la sensaci�n de que somos un ente ajeno al pa�s. Las EPSV formamos parte de la Alianza Financiera Vasca y ya dirigimos el 6% de nuestro patrimonio total —que al cerrar el primer trimestre era de 31.485 millones— a invertir tanto en empresas vascas, ya sea de forma directa o a trav�s de participaciones en fondos, como en deuda p�blica. Es m�s, el Gobierno sabe que hist�ricamente hemos comprado toda la deuda que nos ha ofrecido y que, si hablamos de inversi�n local, m�s bien cabr�a preguntar qu� proyecto 'de inter�s' se nos ha presentado que hayamos rechazado. Ninguno.—No se les va a imponer ning�n tipo de operaci�n en concreto, pero s� se establece que "deber�n analizar y considerar de forma expresa invertir en la econom�a productiva vasca". �C�mo acogen esta exigencia?—Para nosotros eso no solo no supone un problema, sino que incluso tiene una lectura positiva; es la primera vez que normativamente se reconoce la importancia de la previsi�n en la cohesi�n social y la dinamizaci�n econ�mica, y esperamos que eso tambi�n conlleve una mayor implicaci�n del Gobierno en su promoci�n. Por lo dem�s, si las entidades federadas encuentran una inversi�n que, adem�s de aportar valor y beneficios para sus socios, genera arraigo, evidentemente que va a preferir ese proyecto a otro de fuera. �C�mo no si, al fin y al cabo, est�n representando los intereses de gente de aqu�? Pero, como ya he dicho antes, lo primero es que esos proyectos surjan y se nos trasladen.—�Tampoco supondr� ning�n problema entonces justificar una negativa, algo que tambi�n se les va a exigir?—Ning�n problema tampoco. Los �rganos de gobierno de cada EPSV pueden dar todas las explicaciones del mundo. Ya lo hacen internamente. Cualquier decisi�n est� y va a seguir estando perfectamente fundamentada. Nuestras federadas van a trabajar como hasta ahora. Cuando, llegado el caso, el Instituto Vasco de Finanzas decida a qu� EPSV se dirige, cu�l es m�s adecuada para una inversi�n concreta, esa entidad analizar� la propuesta con los mismos criterios y rigor que aplica a cualquier otra y, soberanamente, tomar� la decisi�n que considere mejor para los intereses de sus socios. Aqu�, lo que prima, y va a seguir primando siempre, es la seguridad y la rentabilidad, porque nuestra misi�n es garantizar el pago de las pensiones complementarias, no la reindustrializaci�n de ning�n lado. El dinero de las EPSV no se va a utilizar para reflotar empresas ni para ocurrencias.—�Qu� habr� entonces realmente de novedoso en el nuevo decreto?—Aunque la cuesti�n de la inversi�n local sea lo que m�s se ha destacado, lo realmente importante para las EPSV es que hac�a falta reordenar nuestra normativa e introducir requisitos sobre gobernanza que vienen de la UE. Era algo que el sector ven�a demandando hac�a tiempo y, al hilo de ese cambio, comentamos al Gobierno que tambi�n estar�a bien revisar qu� activos se consideran aptos para que invirtamos. Porque lo que s� ha pasado alguna vez es que inversiones que podr�an habernos interesado se han estructurado a trav�s de activos que no est�n en la lista. Ahora, de cara al futuro, hay una frase final que te dice "los que yo te traiga, son aptos por principio".—�Han llegado a hablar de alg�n porcentaje del patrimonio como objetivo de inversi�n?—Muy al principio, pero ya no. Para empezar porque nadie puede obligarnos a invertir. �Y si no me presentas ninguna inversi�n que me parezca recomendable para mis socios? �Qu� hacemos? Adem�s, al final la realidad siempre se impone. Las EPSV de empleo saben cu�ndo se van a jubilar sus socios y, por tanto, pueden prever qu� pagos van a tener que hacer cada a�o y qu� fondos tienen disponibles, pero las EPSV individuales no pueden hacer ese c�lculo porque no saben cu�ndo alguien va a querer rescatar el dinero. En la redacci�n final del decreto aparecer�n cifras, s�, pero ni ser�n estratosf�ricas ni significar�n nada m�s all� de una previsi�n de lo que se podr�a invertir en determinados proyectos en un plazo concreto.—Cuando se estableci� en qu� l�neas de actuaci�n de la pol�tica industrial pod�an encajar mejor las EPSV siempre se habl� del fondo de deuda flexible pero no del programa de infraestructuras.—Esto s� ha sido un poco sorpresivo. As� como en la documentaci�n de la Alianza Financiera Vasca sobre el fondo de deuda flexible, que est� m�s avanzado, se habla del sector industrial y se especifica algo sobre sectores y �mbitos, en este otro caso no sabemos exactamente de qu� infraestructuras se est� hablando ni qu� puede llegar a incluirse ah�.—Lo previsto es que d� soporte a proyectos cient�ficos, tecnol�gicos y energ�ticos de gran escala.—Ya, pero ahora, por ejemplo, se est� preparando un fondo para vivienda. �Nos pedir�n que entremos en �l? No lo sabemos. Tampoco se habla del alcance de las infraestructuras. Yo puedo considerar de inter�s para el Pa�s Vasco invertir en una l�nea de alta velocidad que refuerce el eje Atl�ntico, aunque eso suponga invertir en ferrocarriles franceses. Hay muchas cosas que a�n est�n en el aire.—�Se ha planteado en alg�n momento que el Gobierno asuma alguna responsabilidad si una de las inversiones sugeridas resulta fallida?—No. Precisamente porque no hay ning�n automatismo por el que tengamos que aprobar una operaci�n que llegue del Gobierno, as� que cada uno es responsable de lo suyo. Cada entidad tendr� que hacerse cargo de sus decisiones, del mismo modo que ocurre ahora y del mismo modo en que el Ejecutivo, que tambi�n aporta fondos a esos proyectos de arraigo, tendr� que dar sus explicaciones por las inversiones que haga.