Este lunes falleció Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y una de las figuras más influyentes de la política monetaria mundial, cuyo legado en México quedó ligado al rescate financiero implementado durante la crisis del "Efecto Tequila" de 1994-1995.Greenspan encabezó la Fed entre 1987 y 2006, periodo durante el cual enfrentó episodios complejos de la economía global."Aunque la rápida transmisión de acontecimientos económicos positivos ha beneficiado al mundo en los últimos años, México se convirtió en el primer gran ejemplo de que los errores relevantes de política macroeconómica también pueden propagarse globalmente con enorme rapidez”, dijo Greenspan, declaró ante el Congreso el 26 de enero de 1995. Ante el riesgo de una suspensión de pagos y el temor de que la crisis se extendiera a otros mercados emergentes, la administración del entonces presidente Bill Clinton impulsó un paquete de apoyo financiero por hasta 50 mil millones de dólares. "Greenspan put"Greenspan respaldó públicamente la iniciativa y participó en los esfuerzos para estabilizar los mercados, así como evitar que la crisis mexicana afectara al sistema financiero estadunidense, además del recién creado Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).El apoyo fue considerado clave para restaurar la confianza de los inversionistas y facilitar la recuperación de la economía mexicana.La crisis también coincidió con un periodo de aumento de tasas de interés en Estados Unidos.Bajo la presidencia de Greenspan, la Reserva Federal endureció su política monetaria en 1994, un movimiento que contribuyó a redirigir capitales hacia activos estadunidenses y expuso las vulnerabilidades de economías emergentes altamente dependientes del financiamiento externo.Más allá de su relación con México, Greenspan fue conocido por la llamada "Greenspan put", un concepto utilizado por los mercados para describir la percepción de que la Reserva Federal acudiría al rescate cuando las turbulencias financieras amenazaran la estabilidad económica.Tras casi dos décadas al frente de la Fed, Greenspan se retiró en 2006 convertido en una de las figuras más influyentes de la historia de los bancos centrales modernos.Además, es el segundo presidente de la Reserva Federal con más tiempo en el cargo, sólo detrás de William McChesney Martin, quien dirigió la institución entre 1951 y 1970.Historia del "Efecto Tequila"De acuerdo con un estudio de Juan Arancibia y Berenice Ramírez, académicos del Instituto de Investigaciones Económicas, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el derrumbe del peso mexicano y especialmente el riesgo real de la insolvencia frente a los acreedores externos, puso a temblar a todos los mercados de capital emergentes de América Latina y de otras partes del globo.“Las repercusiones de la crisis mexicana en otras economías, especialmente del continente, ha sido llamado el "efecto tequila". Las bolsas de valores de países como Argentina, Brasil, Chile, Perú y Venezuela entre otros, sufrieron fuertes quebrantos, con pérdidas abruptas, así como salidas importantes del capital especulativo”, afirmaron. Según escribieron estos especialistas, el llamado "efecto tequila" obedecería cuando menos a las siguientes circunstancias:Homogeneidad estructural de las economías y similitud (al nivel de receta) de las políticas económicasGlobalización del capital financiero y una racionalidad de comportamiento similar. Vulnerabilidades semejantes en calidad, aunque diversas en cantidad, en las distintas economías emergentes.Tamaño representativo de la economía mexicana y del eventual efecto de su insolvencia en la economía global.Una falta de fineza relativa en el análisis y comportamiento de los inversores especulativos, que aparecen como incapaces de matizar la situación de las distintas economías emergentes (calificativo bondadoso de hoy para el subdesarrollo). Por otro lado, Ciro Murayama, en su libro “México: quince años del TLCAN. 1994-2009: entre la crisis del efecto tequila y la crisis global”, comentó que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte se puso en práctica en enero de 1994 y, al finalizar ese año, en diciembre, México se veía inmerso en una severa crisis económica que fue conocida como el “efecto Tequila”. “De esta forma, la promesa de una nueva era de crecimiento sostenido de la economía mexicana, una vez que había mudado su modelo de desarrollo económico hacia la liberalización y la apertura externa, se vio puesta pronto en entredicho”, precisó. Murayama señaló que en 1995, la disminución del PIB mexicano fue del seis por ciento, que superó incluso la contracción registrada en 1983.Las consecuencias en la maquilaEste especialista expresó que el empleo en la industria maquiladora, si bien se vio inicialmente afectado por la crisis del “efecto tequila” que coincidió con el arranque del TLCAN, vivió inmediatamente después una rápida recuperación. El número de personas empleadas en la manufactura aumentó en 205 mil entre 1995 y 2000. No obstante, a partir del inicio de la primera década del presente siglo la industria maquiladora no hizo sino perder empleo. Es así como uno de los sectores más vinculados al sector externo no estaba contribuyendo a la creación de puestos de trabajo en la economía mexicana. La caída en el empleo en la industria manufacturera entre 2000 y 2008, según Murayama, representó una disminución de 280 mil trabajadores, el 19 por ciento. Esto implicó, de acuerdo con este especialista, que se destruyera más empleo en esa década que el que se logró generar durante el auge exportador mexicano de la segunda mitad de los años noventa. Por lo que el nivel de empleo en la industria en México resultó ser el más bajo en décadas, lo que sugirió “un preocupante proceso de desindustrialización” que pudo comprometer el futuro económico y la viabilidad del país.Murayama mencionó que por ramas de la industria, el grueso de los empleos perdidos fue en productos metálicos, maquinaria y equipo (118 mil empleos, una reducción del 28 por ciento), en textiles y prendas de vestir (82 mil 500 empleos, que significó el 42 por ciento), y en la industria química (con una caída de 43 mil empleos, el 18 por ciento). Fue en particular sensible, según este especialista, lo ocurrido con los productos metálicos, maquinaria y equipo, “pues afectó a la producción automotriz, que fue la punta de lanza del auge exportador mexicano”.KLKL