Punto de encuentroQuedan apenas ocho días para impedir que se concrete la reelección del usurpador.
Disculpen ustedes que vuelva con el mismo tema. Pero es imprescindible seguir insistiendo en que Walter Ramiro Mazariegos Biolis no debe asumir un segundo mandato como rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), porque el proceso fue ilegal y fraudulento.Su elección en el 2022 fue también producto de un fraude. Incluso el día de las votaciones, que en aquella ocasión se realizaron en el Parque de la Industria, se vedó el ingreso a los electores de oposición, se utilizaron grupos de choque que arremetieron en contra de profesores y estudiantes y —encima— agentes de la Policía Nacional Civil gasearon a manifestantes y electores, en complicidad con las huestes de Mazariegos.
Durante estos cuatro años de rectorado, la cooptación de la institucionalidad universitaria fue parte de su estrategia. Esto incluyó mantener dentro del Consejo Superior Universitario (CSU) a una mayoría de integrantes afines —a pesar de tener los cargos vencidos— e interferir en las elecciones de autoridades de facultades, centros regionales y escuelas no facultativas.
Además de promover y realizar cambios en la normativa interna, incluidas modificaciones a los reglamentos de elección para garantizar la manipulación del proceso y su reelección, Mazariegos emprendió una persecución dentro y fuera de la universidad en contra de estudiantes, docentes y trabajadores que denunciaron y encabezaron los movimientos de resistencia.









