La figura de Walter Mazariegos como rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), ha ensombrecido la imagen de la única universidad pública del país, según grupos de estudiantes, docentes y egresados que temen que el actual rector se aferre al cargo.

Mazariegos llegó a la rectoría en el 2022, bajo señalamientos de un primer fraude, que, pese a resoluciones judiciales a su favor, no terminaron de convencer a un grupo de sancarlistas.

Ahora, Mazariegos y la mayoría del Consejo Superior Universitario (CSU), que son afines a él, validaron unas elecciones en las que solo participaron cuerpos electorales que lo apoyaban. Según distintos analistas consultados, la forma en que se realizó la elección no respalda legalmente los resultados y, por lo tanto, su toma de posesión el próximo 1 de julio es ilegal.

El grupo Usac, Dignidad y Resistencia (Usac-DIRE), encabeza una batalla legal con decenas de recursos, que si bien algunos ya fueron suspendidos y rechazados por la propia Corte de Constitucionalidad (CC), todavía quedan otros no resueltos. Los dirigentes de este movimiento todavía confían en que antes de una semana se resuelvan a su favor y frenen la toma de posesión.

Hasta ayer eran 17 denuncias penales sobre el actual rector de la Usac, y el avance de estas investigaciones recae en la nueva administración del Ministerio Público (MP), que tiene a Gabriel García Luna como fiscal general.