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Madrid (EFE).- El calor lo cambia todo, los tejidos son ligeros y fluidos, el ‘uniforme’ de trabajo se puede confundir con el ocio, el color sube tanto como la temperatura y el calzado y los complementos dejan un poso de relajación y artesanía tan apetecible que se convierten en imprescindibles.

El verano se llena de pantalones, faldas y vestidos -lo más cómodo- por igual, nada predomina y todo combina con armonía para lograr que con un poco de detalle hasta el ‘look’ más sencillo logre un plus de estilo.

Piezas universales

El espíritu de Aladdín nos invade, los bombachos son la estrella de la temporada con una buena dosis de espíritu bohemio; una prenda que incorpora personalidad y comodidad, gracias a cinturas elásticas o con cintas.