Cuando las temperaturas superan los 30 grados, vestirse deja de ser una cuestión de tendencias para convertirse casi en un ejercicio de supervivencia. Hay prendas que se quedan pegadas, tejidos que sobran y cortes que, por muy bonitos que sean, resultan imposibles en pleno verano. Por eso, conviene fijarse en piezas cómodas, ligeras y fáciles de combinar, capaces de resolver un look sin complicarlo demasiado. En Zara, una de las compras más interesantes para los días de más calor es el pantalón lino 100% aberturas ZW Collection. El lino sigue siendo uno de los tejidos más agradecidos del verano y este diseño, con una silueta amplia y fluida, evita que la prenda se pegue al cuerpo. Es una de esas piezas que funcionan igual de bien con sandalias planas, alpargatas o unas zapatillas blancas. El lino sigue siendo uno de los tejidos más buscados cuando las temperaturas empiezan a subir. (Cortesía / Zara) Otra prenda que encaja en esta selección es el vestido kaftán flores Limited Edition. Hay días en los que no apetece pensar demasiado qué ponerse y este tipo de vestidos solucionan el problema en cuestión de segundos. Amplio, ligero y con un estampado llamativo, permite vestir con comodidad sin renunciar a un toque especial. La camisa rayas nudo manga sisa aporta una alternativa fresca a las camisas tradicionales. La ausencia de mangas ayuda a soportar mejor las altas temperaturas y el detalle del nudo da movimiento al conjunto sin necesidad de añadir demasiados accesorios. Funciona con pantalones de lino, vaqueros claros o faldas sencillas. Las rayas y los colores vivos siguen siendo una apuesta segura para los looks de verano. (Cortesía / Zara) El polo punto rayas tiene ese aire marinero que vuelve cada verano sin parecer forzado. Es una prenda más especial que una camiseta básica, pero igual de fácil de llevar. Combinado con pantalones blancos, lino o denim claro, encaja especialmente bien en los looks de diario. El polo punto con lunares juega en otra liga: mantiene la comodidad del punto, pero suma un estampado menos previsible. Es una buena opción para quienes buscan una parte de arriba sencilla, fresca y con algo más de intención que una camiseta lisa. Los pantalones de pernera amplia son una de las opciones más cómodas para vestir bien en verano. (Cortesía / Zara) Entre los pantalones, el culotte cinturón es otra opción a tener en cuenta. La amplitud de la pernera favorece la comodidad cuando el calor aprieta y su diseño resulta lo suficientemente versátil como para adaptarse tanto a una jornada de trabajo como a un plan informal de fin de semana. La última elegida sería el body blusa georgette encaje. Probablemente no sea la prenda más evidente para una lista centrada en el calor, pero sí una de las más útiles cuando surge una cena, una celebración o un evento que exige un look algo más sofisticado. El detalle del encaje y el efecto blusa permiten elevar cualquier conjunto sin recurrir a prendas más pesadas. Algunas prendas ligeras permiten adaptarse a eventos y cenas de verano sin renunciar a la comodidad. (Cortesía / Zara) Si algo tienen en común estas siete propuestas es que apuestan por la comodidad sin renunciar a vestir bien. Porque cuando llega el verano, pocas cosas se agradecen más que abrir el armario y encontrar prendas frescas, favorecedoras y capaces de funcionar en situaciones muy diferentes. Cuando las temperaturas superan los 30 grados, vestirse deja de ser una cuestión de tendencias para convertirse casi en un ejercicio de supervivencia. Hay prendas que se quedan pegadas, tejidos que sobran y cortes que, por muy bonitos que sean, resultan imposibles en pleno verano. Por eso, conviene fijarse en piezas cómodas, ligeras y fáciles de combinar, capaces de resolver un look sin complicarlo demasiado.