Te sabes la historia de memoria: dos personas se cruzan en un meet cute improbable, la chispa salta y, muchas veces a su pesar, empiezan a encajar como la pareja perfecta. A mitad de camino llega el inevitable giro: un secreto revelado, un ex que reaparece, una mentira piadosa que explota... y todo se va al traste. Después es turno del valle de sombras hasta que, en el tercer acto, llega el gran gesto de amor. Más o menos, esta es la estructura base de buena parte de las comedias románticas de las últimas décadas. Un catálogo de tropos que, pese a lo previsible, siguen funcionando como un reloj suizo.PublicidadLas romcoms son uno de esos pocos géneros que han logrado generar una base de fans que siempre quieren lo mismo. Quizá, como mucho, presentado de manera ligeramente diferente cada vez. En ese sentido se puede asemejar a una cadena de comida rápida favorita. Sabes que no es lo más sano, ni tampoco alimento de calidad, pero, de vez en cuando, es lo que demanda tu cuerpo; incluso por delante de otras opciones similares que racionalmente sabes que deberían ser mejores.Aunque sus raíces pueden rastrearse casi hasta los inicios del propio cine, las comedias románticas tal y como las entendemos hoy cristalizaron a finales de los 80 y, sobre todo, en los 90. Es fácil situar en Cuando Harry encontró a Sally (1989) como origen del modelo contemporáneo, que después se consolidó con sus propios códigos y estrellas recurrentes como Meg Ryan o Julia Roberts. Fue entonces cuando se popularizó la fórmula mencionada al inicio del artículo, para muchos la era dorada de las romcoms. Aun así, el género sigue vivo en la actualidad, produciendo títulos capaces de satisfacer al público como lo hace una hamburguesa grasienta un domingo por la tarde.'Palm Springs' (2020) Ver vídeo Tráiler de 'Palm Springs' en castellano.Cine Trailer / Youtube¿Una comedia romántica con viajes en el tiempo? La idea no es nueva, de hecho Atrapado en el tiempo (1993) ya en parte se puede considerar como tal, pues hay pocas que consigan sublimar la fórmula como Palm Springs. Sobre todo porque funciona en su doble condición de película fantástica, con un bucle temporal muy bien determinado que recuerda al de Al filo del mañana (2014) y que se va desenmarañando poco a poco, pero también como romcom, pues la historia de amor sigue más o menos todos los puntos que definen al género para después subvertirlos. Sus protagonistas, Andy Samberg y Cristin Milioti, son dos actores especialmente reconocidos por su vis cómica, por lo que la cinta tiene algunos puntos legítimamente divertidos. Pero, además, gracias a su humor negro y poso amargo, Palm Springs ofrece algo más allá que una historia ligera con la que pasar un buen rato.Publicidad'Mi yo adulta' (2024) Ver vídeo Tráiler oficial de 'Mi yo adulta'.Prime Video MéxicoNo obstante, los bucles temporales no son la única manera de combinar los viajes en el tiempo con la comedia romántica. Así lo demuestra Mi yo adulta, en el que una joven es capaz de comunicarse con su yo del futuro, quien le aconseja que no se enamore de un chico al que no ha conocido aún. Aunque se trata más de un coming of age que de una romcom, pues lo central siempre es el crecimiento personal que experimenta la protagonista, interpretada magistralmente tanto por Aubrey Plaza en su versión futura como por Maisy Stella en el presente. Aún así, no se puede extraer de la ecuación el papel que juegan la relación romántica en la trama, que como mandan los cánones se ve amenazada, en esta ocasión, por una situación sobrenatural.'Eternidad' (2025) Ver vídeo Tráiler de 'Eternidad'.Cine Trailer / YoutubePublicidadEternidad también tiene un componente fantástico notable, pues se introduce en el terreno del más allá. Concretamente, cuenta la historia de un matrimonio formado por Joan, interpretada por Elisabeth Olsen, y Larry (Miles Teller). Después de 65 años juntos, descubren que la eternidad consiste en un momento vital al que pueden mudarse permanentemente. A priori, ambos elegirían estar juntos, ¿no? Sin embargo, la elección no es tan sencilla una vez que entra en escena Luke (Callum Turner), quien fuera el primer amor de la protagonista. No obstante, más allá de este set-up quimérico, Eternidad es en realidad una historia muy tradicional. Un triángulo amoroso en el que el sacrificio por el otro juega un papel central.'Cualquiera menos tú' (2023) Ver vídeo Tráiler oficial de 'Cualquiera menos tú'.Sony PicturesCambiamos de registro para irnos al otro extremo: el de la comedia romántica más arquetípica. Cualquiera menos tú es una película que podría haber sido estrenada en los 90, con dos protagonistas guapos guapísimos, Glen Powell y Sydney Sweeney, cuya historia de amor se ve enturbiada por un malentendido. De hecho, el guión está basado en la obra Mucho ruido y pocas nueces, de William Shakespeare. La película es previsible pero, como decíamos, es todo lo que los fans del género demandan cuando eligen una romcom en el menú. Por ello se convirtió en un taquillazo primero y en un éxito de plataformas después. Al fin y al cabo, cuando la química funciona y el cliché se abraza sin complejos, la vieja fórmula sigue teniendo mucha vida.'Gente que conocemos en vacaciones' (2026) Ver vídeo Tráiler oficial de 'Gente que conocemos en vacaciones'.Netflix EspañaGente que conocemos en vacaciones se desarrolla en base al tropo de que los polos opuestos se atraen. Concretamente, la historia de amor la protagonizan Poppy (Emily Bader), una joven periodista de viajes de espíritu libre, y Alex (Tom Blyth), quien es un amante de la rutina. Ambos mantienen una relación platónica durante años, pasando todas sus vacaciones juntos. Así hasta que, como mandan los cánones, llega un punto en el que se cuestionan si su relación podría ir más allá. En cierto modo, esta premisa emparenta a Gente que conocemos en vacaciones con Cuando Harry encontró a Sally, aunque sin alcanzar sus cotas de genialidad. La película, que está contada de manera no lineal, sí que satisface todas las necesidades de los amantes del género.'La idea de tenerte' (2024) Ver vídeo Tráiler oficial de 'La idea de tenerte' .Prime Video EspañaLa idea de tenerte añade a la fórmula clásica un matiz: la brecha generacional. Y lo hace además subvirtiendo los roles clásicos, pues aquí se narra la historia de una madre divorciada de 40 años, interpretada por Anne Hathaway, quien comienza una relación con una estrella del pop que tiene 24. Para rizar el rizo, se trata del ídolo de su hija adolescente. Entramos, por lo tanto, en el terreno de la comedia romántica más escapista: una fantasía de romance con una celebridad que resulta muy habitual, pero que en este caso desplaza el foco hacia un público maduro en lugar del clásico espectador adolescente. Aunque toca algunos puntos que podrían dar para una conversación más profunda, como la diferencia de edad o el acoso en redes sociales, la cinta opta por pasar de puntillas sobre ellos y centrarse en el entretenimiento puro.Publicidad'La ironía del amor' (2025) Ver vídeo Tráiler de 'La ironía del amor'.CineTrailer / YoutubeNo dejamos el ámbito musical, aunque sí abandonamos los grandes escenarios. La ironía del amor se sumerge en la escena indie de Montreal a comienzos de la década de 2010, en un ejercicio de nostalgia millennial que retrata una sociedad muy cercana en el tiempo pero que, en muchos sentidos, ya no existe. La película sigue a Grace (Barbie Ferreira), periodista musical de Toronto que, en plena crisis personal, decide poner kilómetros de por medio y mudarse a la capital de Quebec para escribir, al menos en teoría, un libro. Allí acabará involucrándose con una banda emergente, para la que empezará a trabajar como responsable de relaciones públicas, y quedará atrapada en un triángulo amoroso entre el cantante y el guitarrista. Todo ello en una película que dialoga de forma muy consciente con Casi famosos (2000), trasladando su mito romántico del rock clásico al universo indie de los 2010.
¿Son las comedias románticas de los años 90 insuperables? Siete títulos que lo desmienten
Sí, sabes exactamente cómo van a acabar, pero estas películas demuestran que, bien hecha, la fórmula sigue siendo adictiva.








