Actualizado Martes,

junio

00:18"Nada m�s llegar se respira una atm�sfera diferente, de pausa, de desaceleraci�n. Brindamos ese ritmo totalmente sosegado para poder disfrutar de un tiempo de bienestar de calidad". As� describe C�sar Gil, alcalde de Mondariz-Balneario, en Pontevedra, la experiencia en las villas termales de Espa�a, un secreto a�n por descubrir para muchos viajeros que combina diversos aspectos, todos sugerentes, de nuestra geograf�a: la riqueza de nuestras aguas mineromedicinales, la belleza de nuestros pueblos, su gastronom�a y la naturaleza que los rodea.En Espa�a, la Red de Villas Termales re�ne a m�s de 70 destinos en todas las comunidades aut�nomas. Desde peque�os pueblos rurales rodeados de monta�as y bosques, hasta ciudades hist�ricas con tradici�n termal, cada localidad tiene una identidad propia. Si a�n est� buscando un lugar donde pasar unos d�as de vacaciones este verano, estos balnearios son una excelente alternativa.La villa termal Mondariz-Balneario es un ejemplo perfecto. Con dos kil�metros cuadrados, este min�sculo municipio es el m�s peque�o de Galicia (y uno de los m�s peque�os de nuestro pa�s) concentra, sin embargo, muchos tesoros hist�ricos y naturales, adem�s de un rico anecdotario alrededor de la cultura balnearia. En estas aguas se zambulleron hu�spedes tan ilustres como el mism�simo Rockefeller. Tambi�n Primo de Rivera, la Infanta Isabel de Borb�n, Luis Peral, Emilio Castelar... Son muchas las curiosidades que dan cuenta de la importancia que tuvo Mondariz como referente termal de Europa desde finales del siglo XIX : el complejo lleg� a acu�ar una moneda propia, a contar con un programa de �pera y a editar una gaceta.Un lugar muy atractivo para relajarse o, como subraya Gil, "para pasar de la quinta marcha en una ciudad como Madrid a la primera y desconectar". Tambi�n para empaparse de este rinc�n de Galicia: "Queremos que la gente venga al balneario, pero tambi�n que descubra el entorno y disfrute de todo lo que ofrece nuestro territorio, desde la gastronom�a hasta el vino o el deporte".Quiz� nunca haya o�do hablar de Vega de Tirados, en la provincia de Salamanca, pero s� del hist�rico Balneario de Ledesma. Apenas seis kil�metros separan ambos lugares. Es otro ejemplo de villa termal, aunque muy distinto. Nos situamos en la dehesa charra, a orillas del r�o Tormes, donde se encuentra uno de los complejos termales m�s grandes de Espa�a, con una capacidad cercana a las 600 personas.Ba�os de la villa termal de Archena.Pero tambi�n aqu� hay un deseo de que el usuario del balneario se vaya "envolviendo de nuestra historia y de nuestro patrimonio", explica el alcalde Javier Calvo. Y pone ejemplos: rutas senderistas por el entorno, un "maravilloso proyecto de murales que recoge el origen de nuestro municipio en la pedan�a de Vega de Tirados" y hasta un mapa sonoro con el que el visitante puede escuchar la historia del municipio contada por los propios vecinos. "Combina a vecinas de 90 a�os con otras de 15 o 16 explicando nuestra historia".Otra experiencia muy recomendable es la que se vive en la villa termal de Caldes de Malavella, en Girona, un pueblo de unos 9.000 habitantes donde los ba�os en aguas mineromedicinales se entremezclan con incursiones en las playas de la Costa Brava o caminatas frente al Mare Nostrum que conectan todo el entorno.Sergi Mir, alcalde del municipio, recuerda que el termalismo es, en realidad, "el turismo antes del turismo", ya que a estas estaciones termales se acud�a de toda la vida para curarse. "La Organizaci�n Mundial de la Salud dice que la salud no solo es f�sica, sino tambi�n mental y emocional; pues estas aguas nos lo curan todo". Una villa termal sirve para "respirar y bajar el ritmo", contin�a Mir. "Sirve para ponerse al d�a, ordenarse internamente y salir de la rutina: el termalismo es la industria de la felicidad".Villa Termal de Manzanera.Escuchando a Mir, no extra�a nada que el turismo vinculado al bienestar est� cada d�a m�s en boga. Son destinos, adem�s, que no est�n masificados. Al contrario, ofrecen un modelo de turismo sostenible que mantiene una estrecha relaci�n con la conservaci�n del entorno y con el uso responsable del agua como recurso natural singular.Adem�s, el termalismo juega un papel clave en municipios que, a menudo, se ubican en las zonas m�s despobladas de nuestra geograf�a. Como explica su presidente, Luis Menor, "muchas de las villas se encuentran en zonas rurales o de interior donde el turismo ayuda a generar actividad econ�mica durante todo el a�o, contribuyendo a reducir la estacionalidad y a dinamizar el comercio y los servicios locales".Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�