La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), organismo vinculado al sistema de Naciones Unidas, documentó en su Informe 2025 que los principales carteles mexicanos ampliaron sus operaciones fuera de México y ya funcionan como redes criminales transnacionales con presencia en al menos tres continentes.
El informe identifica al Cartel de Sinaloa y al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como actores clave en la producción y tráfico de drogas sintéticas, en especial fentanilo y metanfetamina, además de su participación en redes de distribución, instalación de laboratorios clandestinos y alianzas con estructuras criminales locales.
Según la JIFE, estas organizaciones dejaron de operar únicamente como grupos dedicados al tráfico fronterizo entre México y Estados Unidos. Su modelo ahora combina producción, logística, acceso a precursores químicos, laboratorios en el extranjero y acuerdos con bandas criminales en América Central, América del Sur y Europa.
Cómo operan los carteles mexicanos fuera de México
El informe describe una expansión basada en tres ejes: el control de rutas internacionales, la producción de drogas sintéticas y la cooperación con grupos criminales locales.











